Un terremoto puede ocurrir sin previo aviso y, en cuestión de segundos, provocar caídas de objetos, vidrios rotos, fugas de gas, cortes eléctricos y daños estructurales. Por ello, conocer cómo actuar antes, durante y después de un sismo puede marcar la diferencia entre mantenerse a salvo o exponerse a un mayor riesgo.
Un terremoto puede ocurrir sin previo aviso y, en cuestión de segundos, provocar caídas de objetos, vidrios rotos, fugas de gas, cortes eléctricos y daños estructurales. Por ello, conocer cómo actuar antes, durante y después de un sismo puede marcar la diferencia entre mantenerse a salvo o exponerse a un mayor riesgo.
De acuerdo con las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la principal medida de protección es aplicar la regla de «agacharse, cubrirse y sujetarse». «Si estás dentro de un edificio, lo más seguro suele ser permanecer adentro hasta que termine el temblor; si estás afuera, permanecer afuera y alejarte de estructuras peligrosas», indican las orientaciones recopiladas en el documento.
Cinco medidas clave para actuar durante un sismo
1. Agáchate, cúbrete y sujétate
Al sentir el movimiento, la primera acción debe ser agacharse para evitar caídas, proteger la cabeza y el cuello con los brazos y, si es posible, resguardarse debajo de una mesa o escritorio resistente, sujetándose hasta que el temblor finalice.
2. No corras hacia la salida
Aunque la reacción instintiva sea intentar evacuar de inmediato, hacerlo mientras el suelo se mueve puede aumentar el riesgo de lesiones por escombros, vidrios, paredes u otros objetos que puedan caer.
Además, la Cruz Roja Americana recomienda mantenerse alejado de las ventanas y evitar el uso de ascensores una vez concluya el sismo, debido a posibles daños o cortes eléctricos.
3. Si estás en la calle, busca un espacio abierto
Quienes se encuentren al aire libre deben alejarse de edificios, postes, árboles, cables eléctricos, puentes y cualquier estructura que pueda colapsar durante o después del movimiento telúrico.
4. Si conduces, detente en un lugar seguro
En caso de estar manejando, lo recomendable es detener el vehículo lejos de puentes, túneles, postes y cables eléctricos, permaneciendo dentro del automóvil hasta que el movimiento termine.
5. Después del sismo, revisa los riesgos y prepárate para las réplicas
Una vez finalizado el terremoto, es importante verificar la presencia de heridos, fugas de gas, cables caídos, incendios o daños visibles en la vivienda. También se recomienda utilizar zapatos cerrados para evitar lesiones y no encender fósforos ni velas si existe sospecha de una fuga de gas.
Las autoridades recuerdan que las réplicas pueden presentarse minutos, horas o incluso días después del sismo principal. Por ello, si un edificio presenta grietas, columnas dañadas, paredes colapsadas u olor a gas, no debe ser ocupado hasta que los organismos competentes confirmen que es seguro hacerlo. «La recomendación principal es simple: protegerse primero, verificar después y no confiarse aunque el primer movimiento haya terminado».
