Vuelo 901: las incógnitas que rodean el caso del avión derribado por un atacante suicida en Panamá un día después del atentado a la AMIA en Argentina

Vuelo 901: las incógnitas que rodean el caso del avión derribado por un atacante suicida en Panamá un día después del atentado a la AMIA en Argentina

Fuente de la imagen, Cortesía Ministerio Público de Panamá

Pie de foto, El vuelo 901 de Alas Chiricanas explotó en el aire poco después de partir del aeropuerto de Colón.

Para José Antonio González, el vuelo 901 de la tarde del 19 de julio de 1994 iba a ser el primero de muchos.

«Tony, como le llamábamos cariñosamente, había cumplido 19 años en mayo», recuerda su madre, Marta Márquez. «Acababa de terminar sus estudios de piloto en Estados Unidos, siguiendo los pasos del papá, y empezaba su instrucción como observador. Estaba emocionadísimo».

Para Saúl Schwartz, un empresario de 35 años que tenía negocios en la Zona Libre de Colón, la segunda ciudad de Panamá, situada en la costa Caribe a 80 kilómetros de la capital, era un vuelo más.

Un trayecto breve y cotidiano que lo llevaría, como a la mayoría de los 18 pasajeros que abordaron aquel avión de Alas Chiricanas, desde la segunda zona franca más grande del mundo — y el principal centro de distribución comercial de América Latina— a su casa en Ciudad de Panamá.

Sin embargo, a 10 minutos de haber despegado del aeropuerto France Field, la aeronave explotó en el aire, esparciéndose sus restos sobre el cerro Santa Rita sin dejar sobrevivientes.