Intel ha dado a conocer sus cuentas en un contexto de dudas por las enormes inversiones de las tecnológicas en la IA, las cuales han llevado a Tesla a firmar este jueves su mayor caída en bolsa en su historia. Los inversores, que estaban pendientes de los números de Intel para conocer más detalles del estado actual del boom por esta nueva tecnología, han observado cómo la empresa ha conseguido batir las expectativas con holgura.
La compañía ha presentado los resultados del segundo trimestre, registrando su mayor subida en ventas en 15 años, obteniendo 16.100 millones de dólares en ingresos frente a los 14.400 millones calculados por el mercado. Además, Intel ha obtenido 0,42 dólares por acción en beneficios frente a los 0,21 dólares por participación estimados por los analistas.
El vigor de los resultados de Intel no ha concluido ahí, ya que la firma ha anunciado unas previsiones para el próximo trimestre cifradas en 16.300 millones de dólares, un volumen superior a los 15.000 millones esperados por el mercado. Además, la empresa calcula obtener unas ganancias de 0,38 dólares por acción frente a los 0,27 dólares por participación estimados por los analistas.
Además, Intel ha registrado unos potentes resultados al calor de su división de centros de datos y de IA, facturando 6.200 millones de dólares frente a los 5.500 millones esperados. Todo ello ha permitido a las acciones de la firma subir un 12% en el after-hours, tras acumular una revalorización del 170% en lo que va de año.
Por su parte, Lip Bu Tan, CEO de Intel, ha comunicado que la empresa ha registrado una demanda sin precedentes y que ha firmado acuerdos de tres a cinco años con cantidades y precios mínimos. Este tipo de contratos obliga a los clientes a comprar una cantidad mínima con un suelo de precio, por lo que la empresa se asegura unos ingresos constantes a medio plazo.
