Crece la preocupación ante el indebido uso policial de las cámaras lectoras de matrículas de Flock

Crece la preocupación ante el indebido uso policial de las cámaras lectoras de matrículas de Flock


CNN — 

El pasado mes de diciembre, los detectives de asuntos internos del Departamento de Policía de Milwaukee comenzaron a investigar a un agente acusado de hacer un uso indebido de Flock, el sistema automatizado de lectura de matrículas del departamento.

Los detectives que investigaban al agente Josue Ayala descubrieron que este utilizó en secreto la aplicación Flock para averiguar la ubicación de su pareja sentimental en 124 ocasiones y la de la expareja de esta en 55 ocasiones, según una denuncia penal presentada en febrero.

Según consta en los registros judiciales, Ayala aceptó dimitir del departamento y declararse culpable de intento de mala conducta en el ejercicio de sus funciones públicas como parte de un acuerdo.

A principios de este mes, uno de los detectives que había investigado a Ayala fue arrestado por hacer mal uso del sistema Flock. El detective, Tehrangi Chapman, admitió haber utilizado Flock para rastrear a dos personas y haber instalado secretamente un dispositivo GPS en el vehículo de una de ellas, según una denuncia penal.

Estos incidentes se encuentran entre al menos dos decenas de casos en los que agentes renunciaron o fueron arrestados por presuntamente abusar del sistema automatizado de lectura de matrículas de Flock para acosar a personas con las que tenían una relación sentimental, según un recuento del Institute for Justice, un bufete de abogados sin fines de lucro que defiende el interés público.

Tan solo en el último mes, cinco agentes de policía de Albany, Georgia, fueron arrestados y despedidos por supuestamente hacer un mal uso de Flock, y la Policía de Greer, Carolina del Sur, despidió a dos agentes por hacer un mal uso del producto.

Estos casos ponen de relieve el creciente uso —y el mal uso— de los sistemas automatizados de lectura de matrículas, conocidos como ALPR, que los departamentos de policía de todo el país han adoptado en los últimos años.

Esta tecnología tiene sus defensores, que alaban su poder de investigación, mientras que sus detractores creen que es un sistema de vigilancia masiva que viola la privacidad y las libertades civiles.

Todos coinciden en que el abuso policial del sistema de reconocimiento automático de matrículas, como el ocurrido en Milwaukee, socava la confianza pública.

“Este caso representa un abuso y un mal uso del poder. Genera una falta de confianza de nuestra comunidad”, declaró el fiscal adjunto del condado Milwaukee, Matthew Torbenson, en la audiencia de sentencia de Ayala el miércoles. “La historia que se publicará hoy trata sobre el mal uso del sistema Flock por parte de la policía, cuando la verdad es que la gran mayoría de las fuerzas del orden utilizan esa herramienta de manera apropiada para investigar delitos”.

En respuesta a estas preocupaciones, Flock ha tomado medidas para frenar el uso indebido de su tecnología por parte de la policía. El CEO y cofundador de Flock, Garrett Langley, declaró a CNN en una entrevista que la compañía lanzó el mes pasado una “herramienta de asistencia para auditorías” que alerta al auditor sobre usos “anormales” de su sistema.

“Esta es una herramienta tan poderosa que no queremos reducir la eficacia del 99,99 % de los agentes que van a trabajar todos los días y quieren hacer el bien a su comunidad”, dijo Langley.

Los sistemas de reconocimiento automático de matrículas (ALPR, por sus siglas en inglés) son cámaras, ya sea montadas en vehículos o en postes fijos a lo largo de las vías públicas, que toman imágenes de las matrículas de un vehículo y otras características de identificación, y almacenan esa información en una base de datos.

El sistema alerta a la policía cuando un vehículo incluido en una lista de vehículos buscados, como los relacionados con un delito o una persona desaparecida, pasa frente a una cámara. La policía también puede buscar una matrícula específica para consultar los movimientos recientes del vehículo. Además, los departamentos pueden compartir esta información con agencias vecinas para coordinar mejor la respuesta.

Flock Safety, con sede en Atlanta, es la mayor empresa de reconocimiento automático de matrículas de este tipo y colabora con más de 5.000 agencias policiales. La compañía afirma que su red incluye más de 120.000 cámaras en 49 estados.

Fundada en 2017, Flock anunció en marzo que estaba valuada en US$ 7.500 millones tras su última ronda de financiación de US$ 275 millones procedente de importantes inversores de Silicon Valley, entre los que se incluyen Andreessen Horowitz y Founders Fund, respaldado por Peter Thiel.

Las autoridades policiales han afirmado que esta tecnología es útil para resolver delitos, en particular casos de robo de vehículos. Cabe destacar que la policía utilizó cámaras Flock el año pasado para localizar al sospechoso del tiroteo en la Universidad de Brown.

El Departamento de Policía de Milwaukee envió a CNN un resumen de 24 casos en los que se utilizaron sistemas ALPR en abril y otros 26 en mayo. En un caso, los sistemas ALPR ayudaron a la policía a capturar a un sospechoso acusado de violencia doméstica, robo de vehículo y posesión de un arma de fuego. En otro, el sistema ALPR ayudó a los agentes a localizar y arrestar a un sospechoso con una orden de arresto por estrangulamiento.

“Estos resultados son solo una pequeña muestra del impacto que tiene esta herramienta, pero ilustran la eficacia de esta tecnología en relación con algunos de los delitos más graves que ocurren en nuestra comunidad”, dijo la policía de Milwaukee en un comunicado.

Sin embargo, solo unos pocos estudios han analizado la eficacia general de esta tecnología. Un estudio reciente examinó el uso de sistemas de reconocimiento automático de matrículas por parte del departamento de policía de Atlantic City, Nueva Jersey, entre 2022 y 2024, y arrojó resultados mixtos que resultaron difíciles de diferenciar de la disminución de la delincuencia a nivel nacional durante ese mismo período.

“Si bien la ampliación del sistema de reconocimiento automático de matrículas no redujo los delitos violentos, sí se asoció con reducciones en los tiroteos, los robos de vehículos y los delitos contra la propiedad”, señala el estudio.

Flock afirma haber apoyado cerca de un millón de investigaciones policiales el año pasado y haber ayudado a localizar a más de 10.000 personas desaparecidas. Langley cree que Flock fue una parte fundamental de la disminución de la delincuencia a nivel nacional en los últimos años, según declaró a CNN.

“Cuando hablo con mis clientes, cuando viajo por el país, hay una larga lista de casos de éxito que habrían quedado sin resolver de no ser por Flock”, dijo. “Una y otra vez, escucho a mis clientes decir: ‘La delincuencia está disminuyendo gracias a Flock. Estamos resolviendo crímenes gracias a Flock’”.

Thaddeus Johnson, exfuncionario encargado de hacer cumplir la ley y ahora investigador principal del grupo de expertos Council on Criminal Justice, declaró a CNN que los sistemas ALPR de Flock son excelentes para generar pistas, pero no lo solucionan todo.

“Eso depende mucho de la calidad de sus investigadores, de sus políticas, de sus medidas de seguridad, de la calidad de sus sistemas de cámaras, de cómo los mantenga y de cosas por el estilo”, dijo. “Así que pueden mejorar ciertas investigaciones, pero instalar cámaras no significa que automáticamente una comunidad sea más segura”.

Esta tecnología ha recibido cada vez más críticas por parte de quienes están preocupados por la creación de un sistema de cámaras que vigile cada movimiento de los vehículos. Algunos opositores incluso han tomado cartas en el asunto y han vandalizado las cámaras de Flock para dejarlas fuera de servicio.

Chad Marlow, asesor principal de políticas de la ACLU, dijo que la tecnología es “inquietante” y ha desatado una amplia oposición en todo el espectro político.

“Todos llegamos a la misma conclusión: esto se ha descontrolado. Hay que ponerle freno”, dijo.

Las preocupaciones de la ACLU se derivan de tres puntos clave relacionados con la falta de salvaguardias en el sistema.

En primer lugar, los sistemas de reconocimiento automático de matrículas permiten localizar cualquier vehículo que haya pasado por delante de una cámara, sin limitarse a casos de delitos graves o menores desaparecidos, y sin necesidad de una orden judicial. En segundo lugar, el intercambio de datos entre los departamentos de policía locales —o con el Departamento de Seguridad Nacional— puede dar lugar a la creación de un sistema de vigilancia nacional que rastree vehículos en todo el país.

Finalmente, los datos del vehículo de Flock se almacenan por defecto durante 30 días antes de su eliminación. Marlow afirmó que ese era un período de tiempo considerable.

“Cuanto más tiempo se conservan los datos, más preocupantes resultan, porque pueden revelar patrones de vida”, dijo Marlow. “Se puede empezar a averiguar a qué consultorios médicos acude una persona, a qué instituciones religiosas asiste, a qué reuniones políticas va, incluso dónde duerme por la noche, simplemente rastreando los patrones de su vida”.

Los arrestos en Milwaukee revelan lo que puede suceder sin estas salvaguardias legales, afirman los críticos.

Los agentes que utilizaban Flock debían redactar una breve explicación del motivo del registro, pero estas explicaciones eran vagas. En el caso de Ayala, el motivo del registro fue “investigación”, según la denuncia penal. Chapman, por su parte, indicó que los registros realizados con Flock de forma indebida fueron “entrenamiento” y “prueba”, según consta en su denuncia.

Michael Soyfer, abogado del Institute for Justice, el estudio que ha presentado demandas contra Flock basándose en la Cuarta Enmienda, dijo que el problema de fondo es que la policía puede usar el sistema sin una orden judicial o una razón clara.

“Como consecuencia de la falta de esa orden o razón clara, la policía los utiliza para fines personales y con fines indebidos. Básicamente, cada agente decide cuándo iniciar sesión y buscar en esta base de datos”, dijo Soyfer. “Los casos de abuso que hemos descubierto son solo la punta del iceberg”.

Langley, el CEO de Flock, dijo que las diferentes comunidades son libres de establecer diferentes límites sobre cómo se puede usar Flock.

“Queremos incorporar esas medidas de seguridad a nuestro sistema para que cada ciudad, condado o estado pueda adoptar esta tecnología y así tener seguridad y privacidad”, declaró a CNN.

“Podemos tener seguridad y privacidad. Hagamos ambas cosas”, añadió. “Brindemos a las comunidades los controles y las garantías para que puedan elegir seguridad y privacidad”.

Tras la detención de Ayala en Milwaukee a principios de este año, el jefe Jeffrey Norman declaró estar “sumamente decepcionado” al enterarse del incidente y creó nuevos procesos de auditoría.

El departamento ahora exige a los agentes que proporcionen un número de caso y una explicación para cada búsqueda en Flock, y ha comenzado un proceso de auditoría mensual, según informó la policía en un comunicado.

Chapman, el detective de asuntos internos, compareció el viernes ante el tribunal acusado de un delito grave de mala conducta en el ejercicio de sus funciones y de un delito menor por el uso indebido de un dispositivo GPS. Su abogado no respondió a la solicitud de comentarios.

En su audiencia de sentencia del miércoles, Ayala se disculpó por su “falta de criterio” que empañó sus 11 años de servicio.

Según declararon los abogados ante el tribunal, tanto la defensa como la fiscalía habían llegado a un acuerdo que resultaría en una multa y la ausencia de libertad condicional o pena de cárcel.

Sin embargo, la jueza del condado de Milwaukee, Kristela Cervera, lo sentenció a un año de libertad condicional, citando el daño causado por sus acciones a las víctimas y a la comunidad.

“Eso forma parte del daño causado aquí por las acciones del Sr. Ayala”, dijo. “La pérdida de confianza en el sistema, el sistema Flock, con el que el público ya tenía reservas, podría afectar la labor policial en los casos del condado de Milwaukee en el futuro”.