Johanna Jáquez: Que la plantaran dos veces previo a casarse no le ha impedido creer en el amor

Johanna Jáquez: Que la plantaran dos veces previo a casarse no le ha impedido creer en el amor

Con un maquillaje simple, una hermosa melena, y muy bien puesta, Johanna Marie Jáquez Rodríguez llegó a la Redacción de LISTÍN DIARIO con un inmenso deseo de contar su historia. Ah, lo hizo acompañada de su esposo Alwin. Fue Celeste, quien sorprendida por el éxito que está teniendo esta joven en todo lo que hace, entendió era una candidata perfecta para este segmento de ‘Los Que No Se Rinden’.

Pero lo curioso es que su superación tiene detrás un origen de dolor, de decepción, y de experiencias que le han enseñado que los momentos difíciles hay que enfrentarlos con valentía, sabiduría, y determinación, más aun cuando éstos llegan para lacerar las emociones.

Hoy con una amplia sonrisa, sentada con una calma digna de admirar, se anima a contar sus vivencias en el amor y dar testimonio de porqué es una mujer que no se rinde. 

“Te cuento que faltando dos días para casarme, con todo listo, ya sólo esperando que llegara la fecha, me llama el novio y me dice: ‘Te informo que la boda no va. Si me caso contigo estaría cometiendo el error más grande mi vida’. No lo entendí en ese instante, no lo asimilé”. En ese momento, Johanna sólo tenía 19 años, y por si fuera poco, contaba con un mes de embarazo.

“Cerré la llamada y me dormí. Cuando despierto es como que atino a prestarle atención a lo que él me dijo. Lo llamo y no responde. Entonces, al cerrar recibo una foto que me envió su mamá, de él con su expareja, y me escribió que dejara en paz a su hijo que él estaba a punto de reconciliarse con esa persona”. Si fuerte fue enterarse de que la habían dejado plantada, más dura fue la forma en la que se hicieron las cosas.

“Yo lo perdoné”

Eso ocurrió en el año 2012. El tiempo transcurría y la dueña de esta historia decidió no rendirse. “Me mudé sola con mi hijo, me puse a trabajar, y a luchar con la salud de mi bebé, quien sufría de asma. Pero te cuento que le daban unos ataques que, al parecer eran somatizando que estaba, pues lo llevaba a los mejores médicos, y nada, no le encontraban causas aparentes”. Ella le atribuye esto a todo el sufrimiento al que su niño fue sometido durante el embarazo.

A pesar de que sus padres la criaron como en una especie de burbuja, Johanna buscó trabajo. “Me fajé a echar hacia delante, a superarme, a luchar por mi hijo y por mí misma, hasta que pude comprar mi vehículo, terminar mis estudios y desarrollarme”. Su madre Noelia le cuidaba al bebé.

Los traumas estaban presente, pero no la vencieron. En el año 2017, a través de las redes sociales, conoció a una persona residente en Estados Unidos, y él quiso venir al país a conocerla personalmente. 

“Así fue. Vino y establecimos una buena relación. Nos fuimos enamorando y todo marchaba a pedir de boca. Yo iba constantemente a Nueva York y él venía aquí cuando podía”. Todo iba muy bien hasta que éste le pidió que vendiera su vehículo para que hicieran un negocio.

Gracias al consejo de su madre, se negó a esta petición. “A partir de ahí, él cambió, se convirtió en una especie de narcisista. Me decía gorda, me maltrataba con sus comentarios, pero quería seguir la relación. Fue un fallo mío, debí dejarlo en esos momentos. Pero no, seguimos y ya yo cansada de dar viaje le dije que debíamos casarnos”. Él mismo puso fecha.

“Ven en agosto que nos vamos a casar aquí (Nueva York). Me fui para allá, y cuando llegó el momento, increíblemente, me dijo que no había boda. Que no podíamos casarnos. Fue un golpe fuerte porque yo me había enamorado profundamente de él. Regresé a República Dominicana, y me doy cuenta de que estaba embarazada”. Se repetía la historia, pero el dolor estaba en su máxima expresión. La situación la devastó, pero se impuso a la adversidad.

“El amor de quien ahora es mi esposo llegó a mi propio trabajo”

Después de Johanna Marie Jáquez Rodríguez terminar su relación con su segunda pareja, su dolor acabó, no sólo con sus emociones, sino también con su imagen. Llegó a pesar 200 libras porque el sufrimiento le desató una ansiedad que no podía controlar.

“En la primera ocasión que me dejaron plantada, no sufrí tanto porque en realidad, mi pareja y yo, primero éramos amigos. Decidimos casarnos porque quedé embaraza, pero igual, me dolió mucho porque yo era una joven muy inocente, muy mimada…”. Aunque es la mayor de tres hermanos, es la única hembra y sus padres Linchoutse y Noelia la tenían como un “vidrio de Belén”.

En esos momentos lo que más le preocupaba era criar como madre soltera a un niño sin ella tener la experiencia, la sabiduría y la destreza necesarias para ello. Ahí fue que comenzó a hacer suya la palabra determinación.

Cuando vuelve a establecer una segunda relación es que en verdad se “ve de frente” con el sufrimiento que causa el desamor. “Después que él me dijo que no nos casaríamos, mi mundo se cayó. Mis traumas eran mayores. Dejé de creer en el amor. Estaba negada a volver a entablar una relación amorosa. No quería saber de los hombres”. Pero los planes de Dios que fueron mejores que los suyos, le pusieron a Alwin Núñez en el camino.

“Mi superhéroe”

Johanna Jáquez y su familiaFuente externa

Serena, como se comportó durante toda la conversación, Johanna no sabe explicar qué es su esposo para ella. “De verdad, le digo que él es mi luz en la oscuridad, que es mi salvador…”. “Es como tu superhéroe”, se le dijo para resumir su descripción.

“Exaaaacto. Nunca se lo había dicho, pero lo he pensado tantas veces, porque eso es lo que es él: ‘mi superhéroe’, no te imaginas cuánto…”. Las lágrimas delataron la satisfacción que siente por poder revelarle a Alwin el papel que él tiene en su vida.

El sentimiento y la química que hay entre ambos puede advertirse hasta en las miradas. Y qué decir de que fue corto el tiempo de amores que tuvieron para darse cuenta de que querían vivir una vida juntos. En poco tiempo ya estaban comprometidos y casados. Él es como un padre para sus dos hijos. En planes está tener uno como fruto de su amor y de su hermosa historia de fe y fortaleza.

La superación detrás del dolor

Johanna Jáquez es fundadora y CEO de la plataforma Mujer 360Fuente externa

A esta mujer que anhela vivir en un mundo que escuche más, le hace ruido que los jóvenes de hoy se dejen vencer hasta por un “no” que escuchen. “Yo recibí muchos no, y nada me hizo rendir”. Hoy es una empresaria, estratega y defensora del liderazgo femenino y el desarrollo del talento.

Estudió Administración de Empresas, y expandiendo su visión como abogada en formación. Los obstáculos en el camino no la han hecho bajar la guardia cuando decide ir por más. Como fundadora y CEO de la plataforma Mujer 360, ha conseguido convertirse en un referente para otras mujeres que, de diversas maneras, han tenido que enfrentar situaciones difíciles en su vida.

Hay firmas que llevan su estampa de fortaleza, creatividad y desarrollo. A algunos seguro les suena Pangea Institute, Visa Manía y Browanna PMU fundadas y dirigidas por ella y, a través de las cuales lleva un mensaje a las personas de que en medio del dolor pueden florecer cosas maravillosas para sanar y ayudar a otros a que experimenten ese bienestar.