Mourinho no escoge palabras al azar. Y preguntado en Klagenfurt por los canteranos, esbozó aquella: “Niños”. Qué talento tienen, pero aún les falta rodaje. Madurez. Tiempo. Ese podría ser el resumen, pero queda más largo que cinco palabras. Mou no quiere que los jóvenes intenten volar antes que correr. Los quiere cerca, pero siguiendo sus tiempos y procesos. Sin pájaros en la cabeza. Por eso protagoniza este tira y afloja: trabaja con ellos, pero sin perder la perspectiva. Y en ese cásting, hay algunos que están captando mucho su atención. Joan Martínez, Cestero y Ciria, sobre todo. Con especial énfasis en los centrales. La pretemporada está sirviendo y mucho. Está ubicando a los “niños” del coro.
Ese es el término. Como estas fueron sus palabras textuales: “Han metido a Moise Kean a jugar dentro del área con dos niños de 18 años… que han hecho un partidazo, un partidazo; pero es parte del crecimiento de los niños. Físicamente aún no están al nivel de poder luchar con un bicho como Moise. […] Los dos niños que han jugado, Joan Martínez y Mario Rivas, son dos niños con un futuro fantástico. Y mientras el partido no ha entrado en la dimensión física… han estado con una clase tremenda. A mí me ha encantado ver la calidad de los niños”. Hasta cinco veces proncunció esas cinco letras.
Proyecto de káiser
Tres son los que más le están deslumbrando. Joan Martínez (central, 18 años; dentro de poco más de una semana cumplirá los 19). El minikáiser al que le sigue rodeando un aura particular. Hace dos veranos, con 16 primaveras, Ancelotti se lo llevó a la pretemporada del primer equipo, donde sucedió la desgracia: rotura de ligamento cruzado. Pero ya se estaba moviendo en esas dimensiones. Se ha recuperado por completo y viene dando golpes sobre la mesa. Derrochando carácter y solidez. Este año será el líder de la defensa del Castilla y el primer central del que tirará el primer equipo, si es necesario.
Diamante sin tiempo
La situación de Cestero (pivote, 20 años) es más compleja. Porque su carrera se encuentra en el punto de la emancipación juvenil: subir al primer equipo… o marcharse. Quién sabe si con billete de vuelta. En cualquier caso, el club se guardaría una opción de recuperarlo. Pero seguir otra temporada en el Castilla es algo prácticamente descartado. Escollo para Mourinho, pues estaba seduciéndole y mucho este verano. Fue titular en el primer amistoso −ante el Alcorcón, aún sin Valverde− y ha venido apareciendo en los posteriores. Personalidad y buen toque. Clubes como el Lille lo tienen en su agenda. Llegarán ofertas.
El diablo con duende
Y el tercero es Ciria (extremo izquierdo, 18 años). Sin duda, uno de los nombres propios de La Fábrica esta temporada. Porque ante la salida de Palacios, la banda izquierda del Castilla pasa a ser completamente suya. Un futbolista que ha ido creciendo con el paso de la pretemporada: fue suplente ante el Alcorcón (jugó Gabri Valero), titular contra el Leganés y de nuevo, en Klagenfurt contra la Fiorentina. Donde puso la guinda a su carta de presentación con el segundo gol de la tarde. Electricidad, desparpajo, llegada. Es un diablo con duende. De los canteranos que más está encandilando.
Lupa a los centrales
Son los tres “niños” mejor posicionados… en un cásting extenso. Y ante el que se ha encendido un cenital: Mourinho está incidiendo en ver centrales. Porque el plan del club pasa por dar salida a Asencio y firmar un quinto. Pero no es seguro. Y en cualquier caso, el historial de lesiones invita a la prevención: es la posición donde más bajas hubo la temporada pasada. Es por eso que seguir de cerca a los centrales del Castilla es algo primordial. Y bajo esa lupa, están destacando Mario Rivas, Lamini Fati… y Aimar García. Este último aún es notablemente desconocido, pero pronto dejará de serlo. Tiene 19 años, mide 1,92 metros y ha llegado procedente de la cantera del Atlético de Madrid. Un gigante.
Hay más nombres subrayados en la lista de canteranos. Cherif asombró en las primeras semanas −luego pasó a la dinámica de las inferiores, dejando hueco a los del primer equipo que iban regresando− y Yáñez está dejando destellos. Pero todos siguen siendo “niños”. Diamantes en bruto con un talento sobresaliente, pero que necesitan tiempo. Atravesar un periodo de madurez que les haga crecer, sobre todo, en la parcela física. No se va a correr con ellos. Mourinho los quiere cerca, pero sin pájaros en la cabeza. No se les va a prometer ser voces principales. Por ahora, son los “niños” del coro.
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