Un nuevo sistema de seguridad escolar comenzó a ponerse a prueba en Florida con una tecnología que busca reducir los tiempos de respuesta durante una emergencia extrema: drones capaces de desplazarse dentro de los campus, transmitir imágenes en tiempo real y utilizar herramientas no letales para apoyar la reacción de las autoridades.
El programa piloto Campus Guardian Angel fue anunciado por el Departamento de Educación de Florida como una nueva medida de seguridad para tres distritos escolares del estado: Broward, Leon y Volusia.
La iniciativa contempla drones diseñados para apoyar a los equipos de seguridad escolar y a las fuerzas del orden durante posibles situaciones de tiradores activos. El objetivo no es sustituir la respuesta policial, sino brindar una herramienta adicional durante los primeros momentos de una emergencia.
Los dispositivos, desarrollados por la empresa tecnológica Mithril Defense, permanecen almacenados en estaciones ubicadas dentro de las escuelas y pueden activarse mediante sistemas de emergencia o plataformas digitales.
Según sus fabricantes, las aeronaves pueden llegar al punto de una amenaza en aproximadamente 15 segundos, una velocidad que sus impulsores consideran clave durante una situación crítica.
Los drones cuentan con cámaras, luces estroboscópicas, sirenas y sistemas de comunicación capaces de enviar video y audio en tiempo real a los responsables de seguridad.
Además, están diseñados para utilizar gas pimienta y realizar maniobras de distracción o intervención no letal con el objetivo de dificultar temporalmente la acción de un atacante mientras llegan las autoridades.
Tres distritos de Florida participan en el programa piloto
Florida seleccionó tres distritos escolares para evaluar esta tecnología: Broward, Leon y Volusia.
Uno de los puntos centrales del programa es el Distrito Escolar de Broward, donde ocurrió el ataque escolar más letal en la historia de Florida: el tiroteo de 2018 en Marjory Stoneman Douglas High School, en Parkland.
Dentro de este distrito, Boyd H. Anderson High School, en Lauderdale Lakes, fue identificada como uno de los planteles seleccionados para participar en la implementación inicial del programa. Sin embargo, las autoridades escolares indicaron que el despliegue continúa en proceso de planificación.
Broward ya contempla las unidades de drones desplegables dentro de sus iniciativas de seguridad, describiéndolas como apoyo aéreo para mejorar la conciencia situacional durante emergencias.
En el Condado Leon, el programa contempla la participación de Amos P. Godby High School, en Tallahassee. El plantel forma parte de una estrategia de seguridad que combina los drones Campus Guardian Angel con otras herramientas tecnológicas orientadas a mejorar la respuesta ante posibles amenazas.
En el Condado Volusia, donde se encuentra Deltona High School, se realizaron demostraciones del sistema con autoridades educativas y de seguridad. El plantel participó en la fase inicial de evaluación de esta tecnología.
La Oficina del Sheriff del Condado difundió información sobre el programa y sus pruebas como parte de sus iniciativas de seguridad escolar.
Una respuesta impulsada por el debate sobre los tiempos de reacción
La búsqueda de nuevas herramientas para responder ante ataques armados en escuelas tomó fuerza después de varias tragedias en Estados Unidos, entre ellas el tiroteo de Uvalde, Texas, en 2022, donde la demora en la intervención policial generó cuestionamientos sobre los protocolos de emergencia.
Los impulsores del programa señalan que los primeros minutos de una crisis pueden ser determinantes y que esta tecnología busca ofrecer información, comunicación y apoyo operativo mientras los equipos de emergencia se movilizan.
Más de un millón de dólares para evaluar la tecnología
Florida ha destinado más de un millón de dólares para apoyar la evaluación e implementación inicial del programa piloto con el objetivo de determinar si estos drones pueden convertirse en una herramienta permanente dentro de los campus escolares.
El sistema también está integrado con la plataforma Alyssa Alert, un mecanismo de alerta diseñado para acelerar la comunicación de emergencias dentro de los distritos escolares participantes y facilitar la activación de protocolos de respuesta.
La tecnología comienza a evaluarse en otros estados
Aunque Florida concentra uno de los programas piloto más destacados, la propuesta también comenzó a analizarse en otros estados.
En Georgia, varias escuelas participan en pruebas similares para evaluar el uso de drones como apoyo durante emergencias. En Colorado, una escuela chárter anunció la incorporación del sistema mediante recursos propios.
Hasta ahora, estos drones no han sido utilizados durante un tiroteo real. Los programas buscan medir su funcionamiento, tiempos de respuesta y utilidad antes de considerar una expansión a más centros educativos.
Una tecnología que genera apoyo y críticas
La llegada de drones con capacidades de intervención no letal dentro de escuelas abrió un nuevo debate sobre el papel de la tecnología en la seguridad escolar.
Sus defensores consideran que un dispositivo capaz de llegar rápidamente a una amenaza podría aportar una herramienta adicional durante una situación crítica y ofrecer información en tiempo real a los equipos de emergencia.
Quienes cuestionan la iniciativa plantean dudas sobre posibles fallas técnicas, errores durante escenarios caóticos y si la inversión debería enfocarse también en medidas preventivas, capacitación y otros mecanismos de seguridad.
Mientras continúa la evaluación, Florida mantiene el programa Campus Guardian Angel como una prueba de una nueva generación de herramientas de respuesta rápida frente al desafío de la violencia armada en las escuelas estadounidenses.
