EE UU flexibiliza sanciones y autoriza operaciones de telecomunicaciones en Venezuela

EE UU flexibiliza sanciones y autoriza operaciones de telecomunicaciones en Venezuela

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, autorizó este viernes determinadas operaciones relacionadas con las telecomunicaciones en Venezuela, en otra flexibilización en el régimen de sanciones aplicado al país.

La medida está contenida en la Licencia General N.° 61, que permite a empresas estadounidenses suministrar bienes, tecnología, software y servicios necesarios para instalar, mantener, reparar, actualizar y operar infraestructura de telecomunicaciones en Venezuela.

La autorización incluye operaciones con organismos estatales venezolanos como la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv), siempre que los contratos cumplan las condiciones establecidas por Washington.

La OFAC precisó que las operaciones autorizadas abarcan servicios de “datos, telefonía, conectividad a internet, radio, televisión, servicios de noticias y servicios similares”, además de infraestructura como cables submarinos y sistemas de telecomunicaciones.

El documento también contempla acuerdos de interconexión y roaming, arrendamiento de capacidad e infraestructura, logística y transporte, así como el suministro y mantenimiento de software y sistemas relacionados.

Sin embargo, la licencia establece límites. No permite operaciones con personas o entidades vinculadas con Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba o China, ni la creación de empresas conjuntas en Venezuela para desarrollar o invertir en el sector de las telecomunicaciones.

Las compañías que hagan uso de esta autorización deberán informar a las autoridades estadounidenses sobre las operaciones efectuadas, incluyendo las partes involucradas, los bienes o servicios suministrados, sus valores y cualquier pago efectuado al gobierno venezolano.

La nueva licencia amplía el margen para la participación estadounidense en un sector considerado estratégico para la conectividad del país, aunque mantiene mecanismos de supervisión y restricciones como parte del régimen de sanciones.