Austin Llerandi, director del medio comunitario Amanecer Habanero, respondió este martes al ultimátum que, según denunció, le impuso la Seguridad del Estado cubana: abandonar Cuba en un plazo de dos meses o ir a prisión.
Lejos de anunciar que dejará el país, el periodista de 36 años publicó un video desde La Habana en el que aseguró que continuará documentando las violaciones de derechos humanos y la represión contra periodistas y activistas.
«La dictadura existe, la dictadura tiene armas, la dictadura tiene maneras de reprimirnos, incontables maneras de reprimirnos. Lo que nosotros no podemos dejar de hacer es trabajar», afirmó Llerandi en la grabación, realizada frente al Hotel Nacional.
El comunicador explicó que esperó varios días antes de hacer pública su respuesta porque necesitaba discutir con su esposa qué camino tomar ante las amenazas.
«Estábamos colegiando acá yo y mi esposa la determinación que íbamos a tomar, a raíz de estas amenazas y bueno, a raíz de que el trabajo siga fluyendo», señaló.
Dos meses para irse de Cuba o prisión
La presión contra Llerandi comenzó a mediados de julio, cuando un agente identificado como «Rodrigo» acudió a la casa de su padre para localizarlo.
Al día siguiente, el periodista fue interrogado durante más de una hora en la estación policial de Marianao, donde le mostraron un expediente relacionado con presuntos «delitos contra la Seguridad del Estado».
Según su testimonio, el agente terminó aquel interrogatorio con una amenaza que involucraba directamente a su esposa, entonces embarazada: «Si distribuyes el boletín, la próxima llamada mía dale un beso a tu mujer en la barriga, que vas preso».
La situación se agravó el 21 de agosto, cuando Llerandi acudió nuevamente a la estación de Marianao tras recibir otra citación. Permaneció allí unas cinco horas, tres de ellas encerrado bajo llave e incomunicado, según denunció el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP).
Durante ese interrogatorio, un capitán identificado como «Miguel» le habría comunicado directamente el ultimátum: «Te vamos a dar la oportunidad de que salgas del país en dos meses. Si no estás fuera en dos meses, vas preso. Piensa en tu hija».
Según un comunicado del ICLEP del 24 de agosto, el propio oficial reconoció que el motivo era impedir que los boletines de Amanecer Habanero siguieran «circulando libremente en la calle».
Llerandi se negó a firmar el acta de advertencia que le presentaron.
Organizaciones denuncian persecución contra el periodista
El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) ya había documentado en julio las amenazas contra Llerandi y exigido a las autoridades cubanas que pusieran fin al hostigamiento.
«El acoso al periodista Austin Llerandi por parte de agentes de la Seguridad del Estado refleja la campaña sostenida de las autoridades cubanas para intimidar a la prensa y silenciar la información crítica», señaló entonces José Zamora, director del programa para las Américas del CPJ.
Amanecer Habanero pertenece a la red del ICLEP, que produce y distribuye gratuitamente boletines comunitarios dentro de Cuba. La organización registró casi 2,000 acciones represivas contra la prensa durante el primer semestre de 2026.
Llerandi también denunció en mayo que había sido impedido de ejercer como profesor de Español y Literatura después de publicar un video sobre el deterioro de su antigua institución educativa en Ciudad Libertad, La Habana.
Ahora, ante la amenaza de cárcel o salida del país, el periodista insiste en que seguirá trabajando.
«No podemos dejar de hacer es trabajar, es trabajar para que se conozcan todas estas violaciones de los derechos humanos», reiteró.
El ICLEP calificó el ultimátum como un intento de destierro forzado: «El periodismo no es un delito. Obligar a un periodista a escoger entre abandonar su patria o entrar en prisión es persecución política, destierro forzado y censura de Estado».
