Las familias chinas recurren a las redes sociales en busca de información sobre sus seres queridos desaparecidos, más de dos días después de que devastadoras inundaciones azotaran la frontera entre China y Nepal.
“Toda la familia está muy preocupada”, dijo a CNN una mujer de la provincia de Sichuan. Había perdido el contacto el miércoles al mediodía con su hermano, quien trabajaba en la zona del Tíbet más afectada.
Su hermano trabajaba en la construcción de una vía férrea a unos 2 kilómetros del puerto de Gyirong antes de desaparecer, publicó la mujer en la plataforma china de redes sociales RedNote. El puerto fue arrasado por un deslizamiento de tierra el miércoles y sigue siendo el epicentro de las labores de rescate.
La mujer, que prefirió no revelar su nombre, dijo que ya había denunciado la desaparición de su hermano a la policía local, pero que aún no había recibido ninguna novedad.
Otro usuario de RedNote publicó el jueves: “Pido ayuda a los habitantes de la zona del puerto de Gyirong. Mi primo, que trabaja allí como guardia fronterizo, no da señales de vida. ¿Qué debemos hacer? Tiene dos hijos en casa”.
“¿Cuál es la situación en el puerto de Gyirong? Mi hermana trabaja allí y no he podido comunicarme con ella…”, decía otra publicación en la plataforma de un usuario de la provincia de Yunnan, quien en un mensaje posterior indicó que había viajado a la región vecina del Tíbet.
La Administración Nacional de Inmigración de China reconoció el viernes, a través de una publicación en redes sociales, que hay empleados del puerto desaparecidos.
La información procedente de las zonas afectadas en China ha fluido con lentitud y está dominada por organismos estatales oficiales, dado el entorno mediático estrictamente controlado del país. Esto contrasta con la situación en Nepal, donde las autoridades y otras fuentes han ofrecido actualizaciones más frecuentes.
El sistema de censura de las redes sociales en China parece haberse activado poco después del desastre. Se han eliminado de las plataformas videos grabados sobre el terreno, una situación que, según grupos de derechos humanos, dificulta que las familias sepan qué ha sido de sus seres queridos.
Hasta las 03:00 p.m. del viernes (hora local) se había confirmado la muerte de cinco personas y 558 seguían desaparecidas en el lado chino, según la cadena estatal CCTV.
