El reguetón y la salsa toman Barcelona en el desembarco de Bad Bunny en Europa

El reguetón y la salsa toman Barcelona en el desembarco de Bad Bunny en Europa

Aglomeraciones en la puerta de su hotel, filas para comprar su ropa en Zara, 59,000 personas en el Estadi Olímpic. Bad Bunny llegó a Barcelona y la ciudad comenzó a danzar al son del fenómeno musical del año, un puertorriqueño que reunirá a más de 600,000 fieles en sus doce fechas españolas.

Lo último que cantó por estas tierras fue “Chambea” en un Sónar del lejano y prepandémico 2019, una testosterónica amenaza que hoy sería casi irreconocible dentro del imaginario reivindicativo de “Debí tirar más fotos“(2025), disco con el que Benito Antonio Martínez Ocasio (Bayamón, Puerto Rico, 1994) está dando la vuelta al mundo después de pulverizar récords en la música en español.

Por eso resulta hasta gracioso que, con un Estadi Olímpic a reventar coreando el nombre de Benito, la juerga siga, siete años después, con el artista metido en un traje blanco y “La mudanza“, un álbum de infancia salsero y “un aplauso pa’ mami y papi porque en verda’ rompieron”.