Mujer pasó 45 años encerrada en un hospital psiquiátrico por error

Mujer pasó 45 años encerrada en un hospital psiquiátrico por error

El caso de Kasibba, una mujer con autismo y discapacidad cognitiva que pasó 45 años en un hospital psiquiátrico del Reino Unido debido a un error administrativo, ha conmocionado al país y expuesto graves fallos en el sistema de salud mental.

Un encierro injustificado desde la infancia

Kasibba, quien se cree originaria de Sierra Leona, fue traficada cuando era una niña y pasó su primera infancia en un hogar de menores. Sin embargo, a los 7 años fue enviada a un hospital psiquiátrico británico, donde permaneció encerrada por más de cuatro décadas sin una revisión adecuada de su estado.

El factor más impactante de esta historia es que Kasibba no tenía familiares que abogaran por ella. Al no haber nadie que cuestionara su reclusión, quedó atrapada en el sistema sin posibilidad de defenderse.

El descubrimiento que cambió su destino

En 2013, la psicóloga clínica Patsie Staite revisó su caso y descubrió que Kasibba no tenía ninguna enfermedad mental que justificara su reclusión. Durante la investigación, Staite encontró que el único incidente registrado en su historial ocurrió cuando tenía 19 años, cuando, alterada por el sonido de una alarma de incendio, arañó a otra paciente.

Este hecho fue utilizado durante años para etiquetarla como peligrosa, incluso con términos despectivos como «sacaojos». Sin embargo, no existían pruebas que sustentaran esa afirmación.

Con esta información, Staite elaboró un informe de 50 páginas donde argumentaba que Kasibba no debía estar en un hospital psiquiátrico. Gracias a este esfuerzo, en 2016 se formó un comité especial para luchar por su liberación, lo que llevó a un proceso legal que se extendió durante nueve años.

El impacto del encierro y su liberación

Durante su tiempo en la institución, Kasibba pasó más de 23 horas al día en aislamiento, lo que afectó gravemente su bienestar. Sin embargo, tras su liberación, se demostró que podía interactuar socialmente, reír y disfrutar de la vida, desafiando la imagen que se había creado de ella durante décadas.

Este caso ha generado indignación en el Reino Unido y ha impulsado reformas en el sistema de salud mental. Actualmente, se debate una ley para prohibir la reclusión de personas con autismo y discapacidades cognitivas en hospitales psiquiátricos si no padecen enfermedades mentales, buscando evitar que injusticias como la de Kasibba vuelvan a ocurrir.