Presión de Trump podría empujar a Cuba hacia un quiebre político

Presión de Trump podría empujar a Cuba hacia un quiebre político

Las sanciones contra GAESA, la acusación federal contra Raúl Castro y el endurecimiento del discurso de la administración Trump han abierto un debate entre analistas sobre si Cuba se acerca a un punto de quiebre político, según un análisis publicado este martes por Bloomberg Línea.

«Creo que es muy difícil que Cuba salga de los próximos meses con una estructura política y económica similar a la actual», afirmó Yaxys Cires, director de estrategia del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).

Cires advirtió que Washington avanza hacia una etapa de «presión máxima» sobre el régimen, aunque el desenlace dependerá de si existe o no una «salida pactada» de la dirigencia cubana.

La presión acumulada en mayo incluyó el despliegue de un portaaviones en aguas internacionales del Caribe, lo que llevó a algunos analistas a trazar paralelos con la estrategia que Washington aplicó contra Nicolás Maduro en Venezuela, que culminó con su extracción tras una irrupción militar en Caracas el pasado 3 de enero.

Sin embargo, los expertos consideran ese escenario poco probable en el caso cubano.

«Yo no lo veo probable, creo que es posible, pero en el nivel de probabilidades no lo veo ni siquiera en 50%, por las complejidades que implica extraer de Cuba con vida a Raúl Castro, que va a cumplir 95 años en unas semanas», sostuvo Juan Antonio Blanco, historiador y presidente de la plataforma académica Cuba Siglo 21.

Blanco coincidió en que el «estatus» de la isla podría experimentar cambios relevantes este año, pero fue categórico sobre la actitud del régimen: «Lamentablemente, conociendo la psicología de la familia Castro, que lleva 67 años como si fuera una monarquía despótica absoluta que puede hacer lo que quiera impunemente, es muy improbable que tome en serio lo que está pasando».

El analista señaló además que, ante una eventual intervención estadounidense, las «circunstancias están más que maduras» para que la población e incluso una parte de las Fuerzas Armadas «se pongan del lado del derrocamiento del sistema».

El secretario de Estado Marco Rubio calificó a Castro de «fugitivo» y denunció que GAESA —conglomerado militar fundado por el propio Castro hace 30 años— «tiene 18,000 millones de dólares en activos y controla el 70% de la economía de Cuba», aunque se negó a revelar los planes de Washington sobre su eventual captura.

El propio Trump restó importancia a una posible escalada el pasado 20 de mayo: «No, no habrá escalada. Miren, el lugar se está desmoronando. Es un desastre y como que han perdido el control. Realmente han perdido el control de Cuba».

El régimen respondió con desafío. Mariela Castro, hija de Raúl y diputada de la Asamblea Nacional, declaró el pasado 22 de mayo que Cuba estaba preparada para «combatir» y que «a él nadie lo va a secuestrar».

Miguel Díaz-Canel calificó la acusación de acción política «sin ningún basamento jurídico» que pretende «justificar el desatino de una agresión militar a Cuba».

En paralelo, más de 50 organizaciones opositoras del exilio firmaron el «Acuerdo de Liberación» el pasado 2 de marzo, con una hoja de ruta de cuatro fases —liberación, estabilización, reconstrucción y democratización— que incluye el desmantelamiento del Partido Comunista de Cuba.

Cires subrayó que la oposición no pide intervención militar: «El propio régimen con su indolencia ha convocado a Cuba a la situación extrema que está hoy».

El cuadro interno agrava la presión externa: Cuba registró este lunes un déficit eléctrico superior a 2,100 MW, con apagones de hasta 20 horas diarias, mientras analistas advierten que el país podría volverse ingobernable sin una inversión privada masiva imposible bajo el régimen actual.

Blanco apuntó que la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán podría también influir en la estrategia de Washington hacia Cuba: «Explicar una victoria de Estados Unidos será más complicado que explicar una victoria fácil y rápida en Cuba, un país que no tiene capacidad de defensa».