Ha pasado casi un mes desde que Estados Unidos e Irán acordaron un memorando de entendimiento destinado a detener los combates y poner en marcha el proceso hacia una solución más amplia.
Sin embargo, en los últimos días se ha acelerado un ciclo de violencia, desencadenado por ataques contra varios buques mercantes que transitaban por el estrecho de Ormuz. Las Fuerzas Armadas estadounidenses han respondido con cientos de ataques contra objetivos en la costa iraní e infraestructura tierra adentro.
Cada parte acusa a la otra de mala fe e incumplimiento de sus compromisos.
El acuerdo del 17 de junio dejó disposiciones clave deliberadamente ambiguas. El artículo 5 compromete a Irán a hacer todo lo posible para garantizar el paso comercial seguro durante 60 días, al tiempo que establece que Irán y Omán “definirán la futura administración y los servicios marítimos” en el estrecho de Ormuz.
Para Irán, eso significa seguir desempeñando un papel importante en la gestión del transporte marítimo, aunque los sectores más intransigentes exigen que se ataque a los barcos que intenten pasar sin permiso.
“El estrecho de Ormuz permanece bajo la supervisión y gestión total de Irán durante los próximos 30 días”, declaró el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, el 27 de junio. Solo “una vez eliminados todos los obstáculos” se restablecerá la capacidad total de la vía marítima.
Una fuente regional declaró a CNN que el memorando de entendimiento “funciona como un termostato”, y añadió: “Lo regula, básicamente se activa y desactiva”.
“En el marco del memorando de entendimiento, ambas partes reivindican el derecho a atacar”, dijo la fuente.
A medida que se intensifican los ataques, el acuerdo se pone a prueba. “En el mejor de los casos, está en cuidados intensivos. Pero también podría estar cayendo en coma”, declaró un diplomático europeo.
De hecho, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo la semana pasada después de que un barco fuera alcanzado en el Golfo de Omán: “Para mí, creo que se acabó. Ya no quiero tener nada que ver con ellos [Irán]”.
Al mismo tiempo, Trump no ha cerrado la puerta a nuevas negociaciones. El memorando de entendimiento tenía como objetivo abrir un plazo de 60 días durante el cual Estados Unidos e Irán buscarían un acuerdo sobre los temas más generales: las reservas nucleares y el programa de enriquecimiento de Irán, las sanciones y los activos iraníes congelados en el extranjero.
Esa oportunidad se abrió hace 26 días. No hay indicios de que los temas se hayan abordado todavía.
