El salto del prototipo japonés RV-X

El salto del prototipo japonés RV-X

Hace ocho años informábamos por aquí de los planes de la agencia espacial japonesa JAXA para desarrollar un vehículo de despegue y aterrizaje vertical (VTVL), denominado RV-X, un programa que, en realidad, había nacido en 2016. Finalmente, el 11 de julio de 2026 a las 06:15 hora local (21:15 UTC del día anterior), una década más tarde, despegaba el prototipo RV-X (Reusable Vehicle eXperiment o 小型実験機) desde el centro de pruebas Noshiro en la prefectura de Akita. El prototipo dio un pequeño salto de 11 metros de altitud, se desplazó unos 16 metros en horizontal y volvió a aterrizar unos 40 segundos después, demostrando la viabilidad de los sistemas de propulsión y de guiado y control.

Aterrizaje del RV-X (JAXA).

El RV-X es un vehículo de 7,3 metros de longitud, un diámetro máximo de 1,3 metros y una masa de 3,1 toneladas. El prototipo, desarrollado por MHI (Mitsubishi Heavy Industries) —contratista principal del cohete H3— junto con JAXA, usa hidrógeno y oxígeno líquidos como propelentes. El diseño final del vehículo es más pequeño y compacto de lo inicialmente planificado hace diez años. En cualquier caso, JAXA planea llevar a cabo saltos del RV-X cada vez más altos, hasta alcanzar unos cien metros.

Partes y dimensiones del RV-X (JAXA).
Motor de hidrógeno RSR del RV-X (JAXA).
Salto vertical y horizontal del RV-X (JAXA).

El motor RSR del RV-X es reutilizable (obviamente, pero no es sencillo fabricar un motor de hidrógeno de estas características) y tiene un empuje máximo de 41 kilonewton, con un empuje específico (Isp) de 320 segundos y una presión en la cámara de combustión de 3,4 megapascales, siendo capaz de reducir su empuje hasta en un 40% (algo esencial en un lanzador reutilizable). El motor puede moverse para maniobrar el vehículo en guiñada y cabeceo, mientras que para el eje de giro se usan propulsores a base de nitrógeno gaseoso. Entre 2018 y 2021 JAXA efectuó dos campañas de encendidos estáticos del motor para su validación. El año pasado el RV-X llevó a cabo múltiples encendidos estáticos en Noshiro.

Encendido estático del RV-X en diciembre de 2025 (JAXA).
Zona de exclusión en la zona de lanzamiento en Noshiro (JAXA).
Elementos internos del RV-X (JAXA).

Aunque sin duda es un éxito tecnológico para JAXA, el pequeño salto del RV-X tiene lugar una década después de comenzar el proyecto y 23 años más tarde de los saltos del prototipo RVT-9. Por aquel entonces nadie había oído hablar de SpaceX y la tecnología espacial de Japón estaba considerablemente por delante de la de China. Hoy, dos décadas después, China ha lanzado más de ocho prototipos VTVL de todo tipo y tamaño, tanto por empresas estatales como por la iniciativa privada. Y algunos, como el del prototipo VTVL Zhuque 3 de la empresa LandSpace, de más de 10 kilómetros de altitud. De hecho, muchas de los organismos detrás del desarrollo de estos VTVL ya han dejado atrás esta fase y ya están probando la recuperación de primeras etapas de lanzadores orbitales, como son los cohetes Zhuque 3, CZ-12A y el CZ-10B. En realidad, hasta la empresa Honda, también japonesa, ha adelantado a JAXA por la derecha con el debut el año pasado de un prototipo a base de metano que realizó un salto de 271,4 metros de altitud.

Algunos prototipos VTVL chinos (Eureka).
Aterrizaje del VTVL de Honda que despegó en 2025 (Honda R&D).
Prototipo japonés RVT-9 de VTVL mediante propulsión criogénica durante un salto en 2003 (JAXA).

Pero el RV-X no es un fin en sí mismo, sino que es un paso necesario de cara al prototipo VTVL CALLISTO, desarrollado conjuntamente entre Japón (JAXA), Alemania (DLR) y Francia (CNES). Como el RV-X, CALLISTO (Cooperative Action leading to Launcher Innovation in Stage Toss back Operations) lleva más de una década en desarrollo y se originó bajo liderazgo francés cuando la viabilidad de la técnica de reutilización de etapas de SpaceX todavía no estaba nada clara. Las agencias espaciales DLR, CNES y JAXA decidieron iniciar este programa de relativo bajo coste para verificar las tecnologías asociadas a la reutilización, pero sin estar muy convencidas de que fuera a servir para algo. CALLISTO, como RV-X, es un prototipo a base de hidrógeno, algo normal teniendo en cuenta que tanto el H3 como el Ariane 6, los cohetes de bandera de Japón y Europa, usan ambos etapas criogénicas, pero se aleja de la tendencia actual de usar lanzadores reutilizables de metano o queroseno.

Prototipo VTVL CALLISTO (DLR).
CALLISTO (CNES).
Colaboración entre CNES, JAXA y DLR para desarrollar el prototipo CALLISTO (CNES).
Hoja de ruta de JAXA y Mitsubishi para construir CALLISTO pasando por el prototipo VTVL criogénico RV-X (JAXA).

CALLISTO, como RV-X, acumula varios años de retraso. Deberá realizar saltos de hasta 20 kilómetros de altitud. Tiene una longitud de 13 metros, un diámetro de 1,1 metros y una masa al despegue de 3,4 toneladas (1,52 en seco). Pero CALLISTO se ha retrasado tanto que muchos dudan de su utilidad. La ESA mantiene otra iniciativa paralela de VTVL denominada Themis a base de metano y varias empresas europeas también están desarrollando sus propios lanzadores reutilizables. ¿Está a tiempo el RV-X y CALLISTO de hacer alguna aportación útil para el desarrollo de un futuro cohete reutilizable japonés o europeo?

Diseño del RV-X de 2018 (Mochizuki et al.).
Diseño de 2020, que todavía contaba con aletas aerodinámicas en la base (JAXA).
Preparando el RV-X (JAXA).
Fases en las operaciones del RV-X (JAXA).
RV-X (JAXA).