La actriz cubana Zajaris Fernández ofreció este lunes, en la madrugada, su versión completa del violento altercado que protagonizó con el comediante Alexis Valdés la noche anterior en un bar de Miami, durante la final del Mundial de Fútbol 2026 entre España y Argentina.
En un directo de Instagram de más de 31 minutos, Zajaris relató que llegó al establecimiento invitada por amigos que tenían una mesa reservada para ver el partido, sin saber que Valdés y su esposa, Claudia Valdés, también estaban presentes.
Según su relato, fue Claudia quien dio el primer paso: se acercó a ella para pedirle que abandonara el lugar y le preguntó, con evidente hostilidad, «¿tú hablas español?».
Zajaris se negó a marcharse, sin entender el motivo de la petición. Poco después, Alexis Valdés se acercó a su mesa hasta cuatro veces para increparla, acusándola de ser aliada del comunicador Alex Otaola, de haber hablado mal de sus hijas y de ser una «drogadita».
La actriz rechazó categóricamente todas las acusaciones: «Yo no tomo alcohol. Yo no me tomo un trago jamás en mi vida. La gente que sale conmigo sabe que yo tomo agua».
La situación escaló cuando Zajaris intentó grabar el incidente con su teléfono. Según su relato, Valdés se lo derribó en dos ocasiones, rompiéndole la pantalla y la cámara trasera, y le propinó empujones que obligaron a otras personas presentes a intervenir físicamente para separarlo.
Zajaris llamó a la policía, que acudió al lugar, tomó reporte del incidente y ordenó a Alexis y Claudia Valdés abandonar el establecimiento. Pese a que su abogada le recomendó solicitar el arresto, la actriz decidió no hacerlo: «Me daba cosa», explicó.
Sobre el origen del conflicto, Zajaris fue directa: «El único problema que pudiéramos tener es de un cierto dinero. No más nada», en referencia a una deuda que, según ella, Valdés le arrastra desde hace años y que nunca le reclamó.
También desmintió la acusación de ser aliada de Otaola: «Yo no me hablo con Otaola hace dos años ahorita. Y aún así no lo he dejado de apoyar en sus ideales, en los que tienen que ver conmigo».
A pesar de todo, Zajaris reconoció el talento del comediante incluso al hablar con los agentes: «Él es un gran artista cubano, porque para mí lo era, lo es, es un tipo talentoso y eso no se le discute a nadie».
La actriz enmarcó el incidente como un ataque directo a su libertad de expresión y a sus posiciones políticas anticomunistas, comparando la conducta de Valdés con métodos propios del régimen cubano: «Ustedes hoy tuvieron una actitud socialista comunista, abusiva. Me rompieron el teléfono».
Zajaris subrayó que el lugar contaba con cámaras de seguridad que habrían registrado todo lo ocurrido, y que no tiene «ningún miedo ni pena de que lo vean». El altercado entre Alexis Valdés y Zajaris se produjo ante numerosos testigos en el establecimiento.
El conflicto entre Valdés y Otaola viene de lejos: desde 2022, ambos mantienen una disputa pública en la que el comediante ha llamado al comunicador «mercenario» y «psicópata sin empatía ni alma». Las acusaciones de ser «aliado de Otaola» funcionan como un marcador de posicionamiento en las divisiones internas de la comunidad cubana del exilio en Miami.
Zajaris cerró su directo con una frase que resume su postura ante lo sucedido: «Abajo la dictadura y los que actúan como dictadores. Del bando que sean».
El informe policial del incidente estará disponible aproximadamente 14 días después del altercado, es decir, alrededor del 2 de agosto.
