La relación de José Bono con la República Dominicana se remonta a antes de 2020, cuando obtuvo la nacionalidad dominicana, y a desarrollar una intensa actividad patrimonial y societaria en el país. En 2013, Luis Abinader —entonces uno de los principales líderes de la oposición que aún no había alcanzado la Presidencia de la República— presentó al ya expresidente del Congreso como orador principal en la inauguración del Centro de Estudios de Políticas Públicas. Durante aquella visita, el entonces presidente, Danilo Medina, también recibió a Bono en el Palacio Nacional, junto con el propio Abinader. Recordó a ambos dirigentes que era la quinta vez que viajaba a República Dominicana, resumiendo su vínculo con el país de la siguiente manera: «Me encuentro con la satisfacción de poder mostrarles, por la política, un gran interés, pero un interés desinteresado; no me postulo para cargo público alguno y lo único que deseo y quiero, como persona interesada en la política, es que las cosas vayan bien…».
13 años después, vistos la documentación mercantil, las escrituras y los registros societarios consultados por THE OBJECTIVE, esas palabras adoptan un cariz diferente. Bono no solo pasa buena parte del año en Santo Domingo, sino que ha desarrollado una actividad patrimonial y societaria en el país. A ello se suma que el análisis documental realizado por este periódico reconstruye la continuidad de un mismo entorno empresarial que ya aparecía vinculado a operaciones inmobiliarias en Castilla-La Mancha y que años después vuelve a aflorar en algunos de los mayores proyectos privados promovidos por empresarios españoles en República Dominicana.
La investigación reconstruye más de dos décadas de relaciones empresariales y profesionales entre sociedades, empresarios, representantes legales y antiguos cargos públicos cuyas conexiones desembocan en inversiones de cientos de millones de euros en República Dominicana. Sebastián Moreno Bautista fue uno de los empresarios más relevantes de aquella etapa al frente de Moreno y Roldán, un grupo especializado en promoción de viviendas, adquisición de suelo y desarrollo urbanístico. Su expansión coincidió con los mandatos de José Bono al frente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, entre 1983 y 2004. También Moreno participó en el negocio de las renovables en Castilla-La Mancha.
De Albacete a República Dominicana
La crisis financiera y el desplome del mercado inmobiliario alteraron por completo ese escenario. Algunas compañías desaparecieron, otras redujeron su actividad y varias familias empresarias reordenaron sus negocios mediante nuevas sociedades y alianzas. De ese proceso surgió Albaluz, vinculada a la siguiente generación de la familia Moreno, mientras el grupo comenzaba a diversificar su actividad hacia sectores distintos de la promoción residencial. A partir de ese momento, las conexiones empresariales dejan de circunscribirse al ladrillo y empiezan a proyectarse hacia nuevas inversiones que, años después, tendrían uno de sus principales focos en República Dominicana.
Las conexiones documentadas entre José Bono y el entorno empresarial de Sebastián Moreno son anteriores a los proyectos desarrollados en República Dominicana. En marzo de 2010, la sociedad Hípica Almenara, vinculada al entonces presidente del Congreso, adquirió una vivienda en una urbanización de El Campello (Alicante). Según publicó entonces La Gaceta, la promoción había sido desarrollada, al menos en parte, por Construcciones Moreno y Roldán, empresa fundada en Albacete y vinculada a Sebastián Moreno Bautista. Años más tarde, la documentación mercantil consultada por TO vuelve a situar a personas y sociedades de ese mismo entorno empresarial en negocios en el Caribe.
En Albaluz, además de los hijos de Sebastián Moreno, aparece el empresario valenciano Dimás de Andrés, vinculado al entorno de Bono, con quien comparte sede en Santo Domingo. De Andrés consolidó durante años un grupo patrimonial alrededor de Medcap y su actividad estuvo inicialmente ligada a inmuebles, centros comerciales y operaciones urbanísticas, pero posteriormente se extendió hacia inversiones internacionales y sectores como la producción de energía. La propia documentación de Medcap Energy Caribe refleja esa evolución: su objeto social no se limita a las plantas fotovoltaicas, sino que contempla la promoción inmobiliaria, la construcción de viviendas, el desarrollo de infraestructuras, las instalaciones industriales y los proyectos de ingeniería.
Bono, Segovia y De Andrés
Esa amplitud permite observar una continuidad entre los negocios desarrollados en España y los impulsados posteriormente en República Dominicana. El negocio inmobiliario no desaparece, sino que evoluciona y se combina con sectores intensivos en capital, como las energías renovables o la gestión de residuos urbanos, manteniendo en muchos casos a los mismos protagonistas empresariales.
La conexión entre José Bono y Dimas de Andrés volvió a quedar de manifiesto tras hacerse públicos los mensajes que el expresidente del Congreso intercambió en 2021 con Koldo García, entonces asesor del entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos. En esas conversaciones, Bono solicitaba ayuda para desbloquear un trámite administrativo que afectaba a un centro comercial propiedad de De Andrés en La Seu d’Urgell. La actuación requería una autorización por la proximidad del inmueble a una carretera estatal. Bono facilitó a Koldo García los datos de contacto del empresario y, días después, volvió a interesarse por el estado de la gestión al comprobar que todavía nadie se había puesto en contacto con él.
A esa relación se suma Juan Segovia, antiguo diputado socialista en la Asamblea de Madrid, que llegó al país caribeño ligado al entorno político de Bono y terminó convirtiéndose en socio de Medcap Energy Caribe. Los registros mercantiles dominicanos le atribuyen una participación del 20% en la compañía junto a Dimas de Andrés. Además, Segovia constituyó en noviembre de 2020 su propia sociedad, Atitlán SRL, durante el mismo periodo en el que Bono registraba varias denominaciones comerciales en Santo Domingo.
Accionistas en Medcap
Segovia aparece como dirigente socialista y muy cercano a Bono. Después, como empresario asociado a De Andrés en una sociedad dedicada a promover inversiones energéticas de gran volumen. Los documentos no sitúan a Bono como accionista de Medcap ni de Atitlán, pero sí muestran relaciones personales y profesionales previas entre sus protagonistas.
El propio Bono inició su implantación formal en República Dominicana en 2020, el año en el que obtuvo la nacionalidad dominicana mediante un decreto presidencial. Ese año registró varias sociedades y denominaciones comerciales: Teivelpir RD, Vetapir, Sociedad Veleta y Tiseck Group. Todas señalaron como domicilio el edificio Centre One, situado en el Ensanche Naco, uno de los principales enclaves empresariales de Santo Domingo.
La presencia del exministro en el país no se limitó al ámbito mercantil. Bono participó como asesor en el proceso de reforma de la Policía Nacional impulsado por el Gobierno de Abinader. También adquirió, mediante Teivelpir RD, una vivienda en el complejo Meridian Residence, uno de los desarrollos residenciales de lujo de la capital.
Sede y abogados comunes
Centre One figura como sede de las sociedades vinculadas a Bono y también aparece en la documentación de empresas relacionadas con Medcap Energy Caribe. El edificio alberga numerosas compañías, por lo que compartir dirección no prueba por sí solo una estructura empresarial conjunta. Sin embargo, la coincidencia adquiere relevancia al combinarse con la presencia recurrente de los mismos profesionales jurídicos y administrativos.
Entre ellos figura Esther Patricia Fernández Bernard, que aparece vinculada tanto a las sociedades registradas por Bono como a expedientes de Medcap Energy Caribe durante la tramitación de sus proyectos energéticos. Otro nombre repetido es el de William Alberto Jiménez Villafaña, que interviene en operaciones societarias y figura, además, como accionista minoritario de la promotora energética.
La dimensión económica de este ecosistema aparece con los proyectos Pimentel Energy y Las Parras Energy. Entre ambos suman cerca de 470 megavatios pico de potencia prevista y movilizan inversiones estimadas en varios cientos de millones de dólares. Las iniciativas sitúan a Medcap Energy Caribe entre los principales promotores españoles de energía renovable en República Dominicana. La inversión conjunta puede aproximarse a los 400 millones de dólares, en función de los costes utilizados para cada megavatio instalado.
Energía y residuos urbanos
La expansión no se detiene en la energía. Sociedades vinculadas al entorno empresarial de Dimas de Andrés han participado también en negocios relacionados con la gestión de residuos urbanos, otro sector estratégico en un país marcado por el crecimiento de sus principales núcleos metropolitanos. La actividad abarca así los tres ámbitos que aparecen de forma recurrente en la documentación societaria: promoción inmobiliaria, energía e infraestructuras y tratamiento de residuos.
Ese proceso de diversificación permite entender también el papel de Albaluz dentro de esta investigación. La compañía ocupa un lugar relevante porque enlaza la herencia del grupo inmobiliario manchego con las nuevas estructuras empresariales surgidas tras la crisis financiera. La presencia de los hijos de Sebastián Moreno Bautista en esta etapa permite seguir la continuidad generacional de los negocios: desde una familia empresarial consolidada durante el auge urbanístico hasta sociedades que amplían su actividad y sus relaciones más allá de Castilla-La Mancha, con proyectos e inversiones que acabarían proyectándose también hacia República Dominicana.
La secuencia documental reconstruida por TO arranca con Sebastián Moreno y el auge de los negocios inmobiliario y eólico en Castilla-La Mancha; prosigue con la continuidad empresarial de la familia a través de Albaluz; incorpora a Dimas de Andrés y la expansión internacional de Medcap; sitúa a Juan Segovia como socio en República Dominicana; y converge en las sociedades creadas por José Bono en el país, el edificio Centre One como punto de encuentro societario, la presencia recurrente de los mismos profesionales y el desarrollo de proyectos de energía y gestión de residuos valorados en cientos de millones de euros.
«Interés desinteresado»
Aquel «interés desinteresado», expresado por Bono en 2013 y recogido por el periódico dominicano Panorama, ha terminado rodeado de una intensa actividad societaria, patrimonial y profesional. El exministro obtuvo la nacionalidad dominicana, creó sociedades, compró al menos una vivienda en el país caribeño, asesoró al Gobierno de Abinader y mantuvo relaciones profesionales con empresarios que han llevado a cabo inversiones millonarias en el país.
