República Dominicana se está convirtiendo en el gran hub logístico del Caribe

República Dominicana se está convirtiendo en el gran hub logístico del Caribe

La alianza entre FNG Fornes Logistics y AFTrans Internacional nació hace apenas unos meses, pero ambas compañías tienen claro que llegó en el momento adecuado. Enrique López y Miguel Fuster analizan para Economía de Mallorca los retos del transporte y la logística: la falta de suelo industrial, la escasez de conductores, la presión de las grandes plataformas de comercio electrónico y la apuesta por República Dominicana como puerta de entrada al Caribe.

-¿Cómo nació la alianza entre FNG Fornes Logistics y AFTrans Internacional?

-La alianza surgió de una forma casi casual. Ambos coincidimos en el Propeller Club de Barcelona y empezamos a hablar sobre nuestros negocios. Poco a poco nos dimos cuenta de que compartíamos la misma manera de entender la empresa, que teníamos muchos clientes en común y que existían numerosas sinergias que estábamos desaprovechando. A partir de ahí comenzamos a estudiar una colaboración que terminó materializándose nueve meses después. Fue un proceso intenso, con mucha negociación, pero desde el principio tuvimos claro que queríamos que saliera adelante.

«Antes dependíamos de terceros para determinadas operaciones; ahora controlamos toda la cadena logística directamente»

-¿Qué aporta cada empresa a esta nueva etapa?

-La idea no era sumar dos empresas sin más, sino que cada una aportara aquello en lo que realmente es fuerte. AFTrans asume toda la actividad internacional del grupo porque cuenta con una gran experiencia en ese ámbito, mientras que FNG aporta su estructura logística, su red de almacenes y toda su capacidad operativa en el mercado nacional. Antes dependíamos de terceros para determinadas operaciones; ahora controlamos toda la cadena logística directamente y eso nos permite ofrecer un servicio mucho más eficiente.

-Después de estos primeros meses, ¿qué balance hacen?

-Muy positivo. De hecho, muchas veces comentamos que esta alianza tendríamos que haberla hecho hace años. Compartimos una filosofía empresarial muy similar, somos dos empresas familiares y nos entendemos muy bien. Eso hace que la integración sea mucho más sencilla de lo que podía parecer inicialmente.

-¿Por qué han elegido el Caribe como principal apuesta de crecimiento?

-Porque es una de las zonas que más está creciendo en estos momentos. República Dominicana continúa desarrollando nuevos proyectos hoteleros, pero además está viviendo un enorme crecimiento residencial y de construcción. Cada vez hay más inversión internacional y también está apareciendo una clase media local que impulsa el mercado inmobiliario. Todo eso genera una demanda constante de materiales, equipamiento y servicios logísticos.

-¿Qué papel tendrá el centro logístico que están desarrollando en República Dominicana?

-Queremos que funcione como un gran hub para todo el Caribe. La idea es que nuestros clientes puedan disponer allí de un stock permanente sin necesidad de nacionalizar la mercancía hasta el momento en que realmente la necesiten. Eso permitirá reducir costes, agilizar los tiempos de respuesta y abastecer con mucha más rapidez a hoteles o empresas de cualquier isla del Caribe.

-¿Ese modelo podría extenderse a otros países?

-Nuestro objetivo ahora es consolidar este proyecto. Si funciona como esperamos, evidentemente estudiaremos nuevas oportunidades. En cualquier caso, República Dominicana se está consolidando como el gran centro logístico del Caribe gracias a su ubicación geográfica, su estabilidad y el fuerte crecimiento económico que está experimentando.

-Mientras tanto, ¿qué margen de crecimiento tienen en Baleares?

-Muy poco. El principal problema es la falta de suelo logístico. No hay naves disponibles adaptadas a las necesidades actuales del transporte y eso limita muchísimo cualquier posibilidad de expansión. Hemos ampliado instalaciones para ganar capacidad, pero el problema de fondo sigue siendo exactamente el mismo.

«En Mallorca hace falta un parque logístico diseñado para empresas de transporte»

-¿Qué necesita el sector para seguir creciendo en Mallorca?

-Sobre todo infraestructuras. Hace falta un parque logístico diseñado para empresas de transporte. Los polígonos actuales no están preparados para el movimiento diario de vehículos pesados. Hay problemas de espacio, de maniobras, de accesos e incluso determinadas normativas urbanísticas complican todavía más la operativa.

-¿Cuáles son hoy los principales desafíos del sector?

-Hay varios frentes abiertos al mismo tiempo. La falta de conductores es uno de los más importantes, igual que la dificultad para encontrar personal cualificado. A eso se suman el incremento de los costes, la incertidumbre geopolítica, la presión de las grandes multinacionales y unos márgenes cada vez más ajustados.

-Han sido muy críticos con la competencia dentro del propio sector. ¿Por qué?

-Porque creemos que muchas veces somos los propios transportistas quienes nos perjudicamos. Competimos continuamente bajando precios cuando deberíamos hacerlo ofreciendo un mejor servicio. Si todas las empresas estamos trabajando prácticamente al límite de nuestra capacidad, no tiene sentido seguir entrando en guerras de precios que terminan deteriorando la rentabilidad de todo el sector.

-¿Cómo ha cambiado el negocio con el auge del comercio electrónico?

-Ha cambiado completamente. Antes un proveedor abastecía de una sola vez a una tienda o a un hotel; ahora los pedidos son mucho más pequeños, pero mucho más frecuentes. Eso significa realizar más entregas, más movimientos y una operativa mucho más compleja.

«Amazon se ha convertido en el mayor operador logístico del mundo y nos está haciendo daño a todos»

-¿Qué impacto han tenido plataformas como Amazon?

-Han cambiado las reglas del juego. Amazon ha dejado de ser únicamente una plataforma de venta para convertirse en uno de los mayores operadores logísticos del mundo. Eso afecta directamente al comercio tradicional, pero también a toda la cadena logística. Si desaparecen pequeños comercios, también desaparece parte del transporte asociado a ellos. Al final toda la economía está conectada.

-¿Qué les gustaría que cambiara para mejorar el futuro del transporte?

-Nos gustaría que existiera una mayor conciencia del valor que aporta la logística. Muchas veces el transporte es el último eslabón de la cadena y únicamente se percibe como un coste, cuando en realidad es un servicio esencial para que toda la economía funcione. También creemos que el propio sector debería colaborar más y competir menos por precio. Hay espacio para crecer, pero debe hacerse aportando valor y no simplemente rebajando tarifas.