Los Yankees enfrentan una demanda millonaria tras la lesión cerebral traumática de una aficionada

Los Yankees enfrentan una demanda millonaria tras la lesión cerebral traumática de una aficionada

El 2 de junio de 2026, los New York Yankees sufrieron una dolorosa derrota ante los Cleveland Guardians, pero la noticia más impactante de la jornada ocurrió lejos del marcador. Un bate salió disparado hacia las gradas detrás del home plate e impactó a una aficionada, quien asegura haber sufrido una lesión cerebral traumática y ahora demanda a la organización por 10 millones de dólares.

El incidente ocurrió cuando el infielder de los Guardians, José Ramírez, perdió el control de su bate tras conectar un foul. El bate pasó por encima de la red de protección ubicada detrás del plato y golpeó a Stephanie Duluc, ejecutiva del sector salud y jefa de gabinete de SOMOS Community Care, una organización con sede en el Bronx.

De acuerdo con la demanda presentada ante la Corte Federal de Manhattan, el impacto fue tan fuerte que «Stephanie Duluc fue golpeada con tal fuerza que salió despedida de su asiento y cayó violentamente al suelo». La aficionada se encontraba en la cuarta fila detrás del home plate, una de las zonas más exclusivas del estadio, pero también una de las de mayor riesgo debido a su cercanía con la acción.

Su abogado, Jon L. Norinsberg, asegura que Duluc continúa sufriendo las secuelas del impacto, entre ellas dolores de cabeza persistentes, sensibilidad a la luz, problemas de equilibrio y otras afectaciones cognitivas.

El eje central del caso no está en el swing de José Ramírez, sino en las medidas de seguridad del Yankee Stadium. Bajo la conocida «regla del béisbol» en Estados Unidos, los equipos suelen quedar protegidos de demandas cuando un aficionado resulta lesionado por una pelota de foul o un bate, siempre que hayan implementado medidas de protección adecuadas.

Sin embargo, la demanda sostiene que los Yankees no protegieron de manera suficiente a los aficionados ubicados en las zonas de mayor riesgo del estadio. Durante años, los tribunales han establecido que el área detrás del home plate debe contar con una red de protección adecuada; si esta no cumple con los estándares requeridos, la responsabilidad podría recaer sobre el operador del inmueble.

Aun así, Duluc enfrenta una batalla legal complicada. Se espera que los Yankees argumenten que la red de protección del estadio cumplía con todas las regulaciones establecidas por Major League Baseball, fortaleciendo así su defensa bajo la «regla del béisbol».

La polémica aumentó después de que Duluc apareciera en julio en el programa Monica Makes It Happen, de PIX11 News. Su participación llevó a algunos críticos a cuestionar la gravedad de la lesión cerebral que afirma haber sufrido y que, según la demanda, le dejó secuelas permanentes.

Norinsberg salió en defensa de su clienta y explicó que una breve aparición pública no refleja su verdadero estado de salud.

«La señora Duluc continúa sufriendo importantes secuelas derivadas de su lesión cerebral traumática», declaró Norinsberg al New York Post. «Padece dolores de cabeza persistentes, sensibilidad a la luz, problemas de equilibrio y otras afectaciones cognitivas. Una breve aparición en televisión no significa que se haya recuperado ni que sea capaz de desempeñar sus funciones profesionales de manera sostenida».

Un problema que MLB conoce muy bien

El caso de Duluc es el más reciente de una larga lista de incidentes que han reavivado el debate sobre la seguridad de los aficionados en Major League Baseball. Durante años, bates que salen volando y pelotas de foul a gran velocidad han provocado lesiones en las gradas, lo que llevó a MLB a ampliar progresivamente el uso de redes de protección en todos sus estadios.

Uno de los casos más recordados ocurrió en 2015 en Fenway Park, cuando la aficionada Tonya Carpenter fue golpeada en la cabeza por un bate roto del jugador de los Oakland Athletics, Brett Lawrie, durante un partido frente a los Boston Red Sox. Carpenter sufrió lesiones que pusieron en riesgo su vida y permaneció varios días en estado crítico.

A raíz del aumento de este tipo de accidentes, MLB comenzó en 2008 una revisión de los estándares de seguridad en los estadios, proceso que derivó en normas más estrictas y en la ampliación de las redes de protección en toda la liga.