Escritor cubano: Lo que se gaste en la Feria del libro es «robado al bienestar del pueblo»

Escritor cubano: Lo que se gaste en la Feria del libro es «robado al bienestar del pueblo»

El escritor, traductor y lingüista cubano Rodolfo Alpízar Castillo anunció este viernes que no participará en la 34 Feria Internacional del Libro de La Habana, programada del 10 al 16 de agosto, y calificó cualquier gasto del presupuesto estatal en ese evento como dinero arrebatado a una población que sufre apagones, escasez de agua y colapso del transporte.

En una publicación en Facebook, Alpízar recordó que hace meses le explicaron que era imposible celebrar la feria por la difícil situación del país, y que entonces estuvo de acuerdo en que se pospusiera hasta que las condiciones mejoraran.

Captura de FB/Rodolfo Alpízar

«Como me explicaron hace varios meses que era imposible hacer la feria por la difícil situación del país, y estuve de acuerdo en que se hiciera cuando mejorara, no puedo entender cómo ahora, que estamos mucho peor (tres horas de corriente al día, agua cada 5 o más días, cero transporte público, aceite a cinco mil pesos, etcétera), ya estamos mejor y se puede realizar la feria», escribió el autor.

Su conclusión fue tajante: «Como no puedo entender eso, para mí no hay feria».

Alpízar formuló además una condena moral directa al gasto público que implica el evento: «Un centavo del presupuesto que se gaste en la feria es, para mí, un centavo robado al bienestar del pueblo. No lo apoyaré con mi presencia, aunque mi gesto no cambie nada».

El mensaje cierra con una declaración de conciencia personal: «Nada cambia, pero mi conciencia queda en paz conmigo».

La voz de Alpízar tiene un peso simbólico particular porque no proviene del exilio ni de la oposición tradicional, sino del propio sistema cultural cubano. Ganador del Premio Aurora Borealis de la Federación Internacional de Traductores en 2011 y ex vicepresidente de la Sección de Traductores Literarios de la UNEAC, el autor ha venido adoptando posiciones críticas públicas a lo largo de 2026: en junio lanzó cinco demandas políticas dirigidas a Díaz-Canel, entre ellas #AmnistíaYa y #PlebiscitoYa.

El rechazo llega cuando la crisis energética cubana alcanza niveles sin precedentes. El 5 de agosto, Cuba batió un récord histórico de 2,411 MW de afectación eléctrica, y entre julio y agosto el Sistema Eléctrico Nacional acumuló varios colapsos totales. El más reciente, ocurrió entre el 2 y el 3 de agosto.

Esa realidad contrasta con la narrativa oficial. El propio Comité Organizador reconoció que el evento se celebrará «en tiempos extremadamente complejos y difíciles», aunque el régimen insiste en adelante con la celebración, dedicada al centenario del natalicio de Fidel Castro —cuyo cumpleaños número 100 se conmemora el 13 de agosto, en pleno desarrollo del evento— y con Rusia como país invitado de honor.

La feria fue suspendida el 7 de febrero, cinco días antes de su apertura prevista, cuando el régimen implementó medidas de emergencia por la crisis energética. Cuatro meses después fue reprogramada con un cambio de sede: abandona la histórica Fortaleza San Carlos de la Cabaña para trasladarse a la Estación Cultural de Línea y 18, en El Vedado.

En redes sociales, cubanos expresaron su indignación ante la decisión de celebrar un evento de gran escala mientras las familias pasan más de veinte horas sin electricidad y hacen filas para conseguir agua. El rechazo de Alpízar se suma a ese clima de cacerolazos y protestas que acompaña el anuncio oficial del evento.

El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, admitió en mayo que Cuba no tenía «absolutamente nada de fueloil, ni absolutamente nada de diésel», mientras la CEPAL proyecta una contracción del PIB cubano del 6,5% para 2026 y el Economist Intelligence Unit estima una caída aún mayor, del 7,2%.