En el centenario del nacimiento de Fidel Castro, su nieto Fidel Antonio Castro Smirnov visitó de noche la tumba del dictador en el Cementerio Santa Ifigenia de Santiago de Cuba y publicó un mensaje en X prometiendo lealtad eterna, lo que desató una ola de críticas de cubanos que contrastaron ese homenaje con décadas de sufrimiento.
«Como siempre, aquí estoy cerca de ti para darte cariño, celebrar tu vida, y para decirte: ¡Felicidades, abuelo! Y que no quede dudas: ¡Comandante en Jefe, ORDENE, esta generación del centenario no te dejará morir!», escribió Castro Smirnov bajo el hashtag #100AñosConFidel, acompañando el texto con un collage de tres fotografías en las que aparece depositando flores ante la roca de granito con la inscripción «FIDEL».
La respuesta de numerosos cubanos fue inmediata e indignada: frente a la promesa de «no dejarlo morir», cientos de usuarios señalaron que hay millones de vidas destrozadas por el legado del régimen que Castro fundó, y asociaron esa supuesta eternidad con los apagones prolongados, la escasez de alimentos, agua y medicamentos, y la pobreza que padece la isla en 2026.
«La familia son los únicos que pueden agradecer, el pueblo agradece que esté en el infierno», comentó un internauta.
Otro señaló que es «contradictorio que el modelo de comunista sea un penco que destruye un país completo dejando gente sin corriente y pasando hambre para que que su familia herede una empresa privada que además no se pueda auditar».
«Hay que ser un cabrón para celebrar un abuelo que fue un dictador asesino, una cosa es el entorno familiar y otra las expresiones públicas. Los nietos de Hitler, Trujillo, Duvalier, Somoza, Idi Amin, Franco, Pinochet, Ferdinand Marcos, Stalin, Mao y Stroessner se quedan callados», subrayó un tercero.
Un cuarto internauta remató: «Hay todo un país hundido en la miseria mientras ustedes disfrutan de lujos. Acaben de largarse ya de #Cuba. El pueblo pide el cambio».
Este jueves se cumplen 100 años del nacimiento de Fidel Castro, quien nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, Holguín, y murió el 25 de noviembre de 2016 tras gobernar Cuba durante casi cinco décadas.
El régimen declaró 2026 como el «Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz» y organizó actos que incluyeron un coloquio internacional con más de 1,500 delegados de 63 países y un acto central en Birán, donde estuvo presente Raúl Castro.
La dinámica de homenajes oficiales convertidos en blanco de críticas no es nueva. Cuando el Partido Comunista lanzó la campaña «Fidel es eterno», la sección de comentarios se llenó de burlas que asociaban esa «eternidad» con la miseria cotidiana. Poco después, un concurso de Cubadebate sobre «los valores de Fidel» fue respondido con ironías y denuncias en lugar de elogios.
Castro Smirnov es hijo de Fidel Ángel Castro Díaz-Balart, conocido como «Fidelito» —primogénito de Fidel Castro con su primera esposa Mirta Díaz-Balart—, quien se quitó la vida en febrero de 2018. Su madre es la ciudadana rusa Olga Smirnova. Doctor en Ciencias con formación en Biología y Física Nuclear, el nieto ha tenido en 2026 una intensa actividad pública internacional como portavoz simbólico del legado revolucionario.
En febrero habló en Londres advirtiendo que «el peligro nunca ha estado tan cerca» y que Cuba «no se arrodillará».
En abril intervino en Moscú en una conferencia sobre «Socialismo del Siglo XXI». En julio, durante una charla en la Semana Negra de Gijón, afirmó que «Cuba representa la física de la dignidad» y comparó las vacunas cubanas con «ojivas» diseñadas para salvar vidas, declaraciones que también generaron burlas.
El centenario coincide con una de las peores crisis económicas de la historia de Cuba, lo que ha agudizado la contradicción entre los fastuosos homenajes oficiales y la realidad que vive el pueblo cubano, una tensión que ha marcado todo el año y que el mensaje del nieto volvió a poner en evidencia este jueves.
