¿Por qué han mejorado las relaciones entre República Dominicana y Turquía?

¿Por qué han mejorado las relaciones entre República Dominicana y Turquía?

La evolución de las relaciones entre la República Dominicana y Turquía —oficialmente República de Türkiye desde mayo de 2022— durante los últimos seis años no puede analizarse únicamente a partir de las cifras de intercambio comercial. 

Detrás de esto, existe una estrategia de fortalecimiento de los vínculos bilaterales, una mayor presencia diplomática y un esfuerzo sostenido por identificar nuevas oportunidades de cooperación, inversión, promoción cultural e intercambio académico.

Un punto de inflexión se produjo con la llegada a Ankara, el 6 de enero de 2021, del ingeniero Elvis Alam Lora, designado por el presidente Luis Abinader como el segundo embajador extraordinario y plenipotenciario de la República Dominicana ante Türkiye, en el marco de una nueva etapa de la política exterior dominicana impulsada desde el Gobierno junto al Ministerio de Relaciones Exteriores, encabezado en aquel entonces, por el canciller Roberto Álvarez.

Con la llegada de este nuevo embajador, se impulsó una nueva agenda diplomática estratégica, orientada a fortalecer los vínculos diplomáticos y a generar una nueva dinámica en la región que pudiera transmitir, a través de acciones, la nueva visión de la Cancillería dominicana.

Desde entonces, se han renovado espacios de comunicación y cooperación, se ha establecido una presencia consular activa y se han mantenidos vínculos más estables y cercanos con los países del entorno en el ámbito de las concurrencias de esta misión diplomática: Líbano, Georgia, Bulgaria, Azerbaiyán y Turkmenistán, además de mantener la jurisdicción consular con Irán y Siria. 

Una relación con raíces históricas

Para comprender la importancia de esta nueva etapa, también es necesario considerar los vínculos históricos que han relacionado a República Dominicana con los pueblos de la región.

Desde finales del siglo XIX, el país recibió inmigración procedente del entonces Imperio Otomano, hoy Turquía, particularmente de comunidades libanesas, sirias y palestinas, cuyos descendientes han realizado importantes aportes a la vida productiva, económica y social del país. 

Esta historia compartida constituye una base importante sobre la cual se han continuado construyendo los vínculos entre ambas naciones.

En el ámbito comercial, Türkiye se ha consolidado como uno de los principales socios de República Dominicana en esta parte del mundo. Sin embargo, la relación partía de una marcada diferencia. 

En el 2017, la República Dominicana exportó hacia Türkiye aproximadamente USD 1,7 millones, mientras que las importaciones alcanzaron USD 95,5 millones.

Los resultados posteriores muestran una transformación significativa. En el 2025, las exportaciones dominicanas hacia el mercado turco alcanzaron USD 33.972.588.

Aunque esto representó una reducción de 4,68% respecto al 2024, supone un crecimiento extraordinario frente a los niveles registrados en el pasado.

En términos simples, las exportaciones dominicanas hacia Türkiye se multiplicaron aproximadamente 20 veces en 8 años, pasando de USD 1,7 millones a casi USD 34 millones. 

Más importante aún que el crecimiento del valor total, es la diversificación de los productos dominicanos que han logrado penetrar en el mercado turco.

Entre los principales productos exportados en el 2025 se encuentran los instrumentos ópticos, médicos y de precisión, con USD 14,1 millones; el tabaco y sus sucedáneos, con USD 6,9 millones; y los productos farmacéuticos, con aproximadamente USD 4 millones.

 También destacan el cacao y sus preparaciones, los cueros y pieles, la maquinaria, los equipos eléctricos, el calzado y los plásticos.

El crecimiento de los instrumentos médicos y de precisión resulta especialmente significativo. Este sector pasó de aproximadamente USD 8 millones en el 2021 a más de USD 14 millones en el 2025, equivalente a un crecimiento cercano al 73% en 4 años.

Esta evolución demuestra que la oferta dominicana tiene capacidad para competir en sectores industriales con mayor valor agregado, más allá de los productos agrícolas tradicionalmente conocidos.

Una relación comercial todavía asimétrica

Por el lado de las importaciones, los productos procedentes de Türkiye alcanzaron USD 181,3 millones en el 2025, aunque registraron una disminución de 12,97 % respecto al año anterior. 

La oferta turca está concentrada principalmente en bienes industriales y manufacturados, maquinaria, hierro y acero, productos alimenticios, plásticos y otros bienes destinados a la construcción y la industria.

La balanza comercial continúa siendo, por tanto, favorable a Türkiye. Sin embargo, el crecimiento de las exportaciones dominicanas demuestra que existe espacio para reducir progresivamente esta brecha mediante una estrategia enfocada en la diversificación, la incorporación de las zonas francas y el fortalecimiento de la industria nacional. 

El objetivo no debe ser únicamente aumentar el volumen de las exportaciones, sino también incrementar el número de empresas dominicanas que participan en el mercado turco y ampliar los sectores con capacidad de competir en este destino.

La inversión turca: una oportunidad para seguir creciendo

El creciente interés de las empresas turcas en República Dominicana representa otra oportunidad para profundizar las relaciones.

Türkiye cuenta con una importante capacidad industrial, empresarial y tecnológica, mientras que República Dominicana ofrece ventajas como su ubicación geográfica, conectividad, infraestructura logística, estabilidad y acceso a distintos mercados.

Desde 2021, la relación económica ha mostrado un mayor interés por parte de empresas e inversionistas turcos, especialmente en sectores como turismo, inmobiliario, construcción, industria, zonas francas y servicios.

El turismo constituye uno de los espacios con mayor potencial. La capacidad de inversión turca puede combinarse con la experiencia dominicana en el desarrollo turístico y con las ventajas competitivas que ofrece el país como uno de los principales destinos del Caribe.

También existen oportunidades para desarrollar alianzas entre empresas, promover cadenas de suministro y atraer capital que contribuya a generar empleos, incorporar tecnología y aumentar la capacidad productiva nacional.

Por ello, el desafío no consiste solamente en atraer inversión, sino en procurar que esta genere mayor valor agregado, transferencia de conocimiento y oportunidades para empresas dominicanas.

Nuevas oportunidades

A esta agenda económica se suma una oportunidad estratégica: crear las condiciones para establecer una conexión aérea directa entre ambos países, idealmente a través de Turkish Airlines.

Una ruta directa entre Santo Domingo o Punta Cana y Estambul fortalecería el turismo, facilitaría el comercio y la inversión, reduciría los tiempos de viaje y potenciaría los intercambios turísticos, culturales, académicos y empresariales.

Esta conexión también ofrecería a Türkiye una oportunidad para ampliar su acceso al Caribe y al continente, aprovechando la posición estratégica de República Dominicana como hub regional de conectividad aérea, marítima y de carga.

Para República Dominicana, al mismo tiempo, una conexión directa facilitaría el acceso a Türkiye y a su posición estratégica como puente entre Europa, Asia, Medio Oriente y África. De esta manera, la conectividad podría convertirse en una herramienta de diplomacia comercial y no únicamente en un proyecto turístico.

Una ruta directa facilitaría el desplazamiento de empresarios, inversionistas, turistas, estudiantes y funcionarios, haciendo más fluido el intercambio entre ambos mercados. 

También permitiría que empresas turcas interesadas en el Caribe utilicen a República Dominicana como plataforma de entrada y distribución regional, aprovechando nuestra estabilidad política, económica, social y logística.

Mejores relaciones

La respuesta está, por tanto, en la combinación de varios factores: una mayor presencia diplomática, el crecimiento y diversificación del comercio, el interés creciente de inversionistas y empresas turcas, una agenda cultural y académica más activa y la búsqueda de nuevas herramientas de conectividad y cooperación.

República Dominicana y Türkiye tienen todavía un amplio espacio para profundizar sus relaciones.

El reto ahora es convertir el crecimiento alcanzado en una relación cada vez más equilibrada, en la que República Dominicana pueda aumentar sus exportaciones, incorporar más empresas al comercio bilateral, atraer inversiones estratégicas y aprovechar su posición como plataforma hacia el Caribe.

Las relaciones dominico-turcas no deben medirse únicamente por cuánto comerciamos, sino también por cuánto podemos construir juntos.

Esta es la primera entrega de una serie de artículos donde explicaremos las relaciones dominico-turcas con datos e información actualizada, para conocer más sobre ambas naciones, sus oportunidades y los retos que tenemos por delante.

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