La región del Himalaya, donde ocurrieron las mortales inundaciones de la semana pasada en Nepal y China, se eleva sobre fallas tectónicas activas y está atravesada por caudalosos ríos alimentados por glaciares.
Es una de las regiones con mayor sensibilidad ecológica y sísmica del mundo, pero la posibilidad de aprovechar sus ríos para grandes proyectos hidroeléctricos ha atraído desde hace tiempo a los ingenieros.
Los avances de China en la tecnología para construir represas en los últimos años y la carrera por electrificar con energía limpia y reducir la dependencia del carbón —además de la persistente disputa fronteriza entre China e India a gran altitud— han impulsado cambios en la región.
El nuevo proyecto de una megarepresa de China en el río Yarlung Tsangpo, en el Tíbet, cuya construcción comenzó en julio pasado, es uno de las decenas de proyectos hidroeléctricos que existen en el Tíbet, según investigadores. Se espera que el proyecto genere más electricidad que cualquier otro en el mundo, aprovechando un desnivel de 2.000 metros mediante la excavación con explosivos de túneles a través de una montaña.
Mientras tanto, la mayor empresa hidroeléctrica estatal de India avanza con su propio megaproyecto a gran altitud: una represa de 11.200 megavatios ubicada río abajo de la de China. En los últimos años, Nueva Delhi ha inaugurado nuevos y ambiciosos túneles y vías ferroviarias que atraviesan pasos de montaña y que también podrían facilitar el despliegue de fuerzas militares y otros recursos en el Himalaya.
Nepal, por su parte, también ha incrementado la construcción de proyectos hidroeléctricos a lo largo de los ríos del Himalaya, en ocasiones con financiamiento de sus dos vecinos más grandes que compiten por ejercer influencia.
Los expertos dicen que las características propias de estas obras —dinamitar roca, verter concreto sobre formaciones naturales y almacenar agua en embalses— podrían tener efectos imprevistos.
Los deslizamientos de tierra, los flujos de escombros y las inundaciones provocadas por el desbordamiento repentino de lagos glaciares son fenómenos propios de la región que se están volviendo más impredecibles debido al cambio climático. También pueden poner en riesgo a las poblaciones cercanas o dañar infraestructura si un proyecto no está preparado para soportarlos.
