«No me apetece beber ni una gota más»: cómo las nuevas inyecciones para perder peso afectan al consumo de alcohol

«No me apetece beber ni una gota más»: cómo las nuevas inyecciones para perder peso afectan al consumo de alcohol

Fuente de la imagen, Peter Cade/Getty Images

Cuando Lisa Rees tomó su primera dosis del medicamento para bajar de peso en abril, esperaba perder algunos kilos.

Lo que no esperaba, sin embargo, era el efecto secundario que ella misma ha descrito como el «mejor beneficio» del medicamento: además de comer menos, también ha estado bebiendo mucho menos alcohol.

Lisa solía beberse dos botellas de vino en una salida nocturna, pero ahora, después de tomar un par de copas, esta mujer de 46 años originaria del sur de Gales, en Reino Unido descubre que físicamente no puede beber «ni una gota más».

Existe un creciente número de investigaciones sobre la relación entre los fármacos para bajar de peso y el consumo de alcohol.

Estos fármacos -de marcas como Wegovy, Mounjaro y Ozempic- contienen semaglutida o tirzepatida, que imitan una hormona natural llamada GLP-1. Esto suprime el apetito y mantiene la sensación de saciedad durante más tiempo, lo que ayuda a perder peso.