El Santo Grial de la astronáutica es el desarrollo de un sistema de lanzamiento orbital totalmente reutilizable. SpaceX ha logrado con el éxito de su familia Falcon que la reutilización de las primeras etapas se considere como un requisito imprescindible en cualquier proyecto de lanzador de nueva creación, pero todavía queda el reto de reutilizar la segunda etapa. Como sabemos, la empresa de Elon Musk quiere hacer realidad este sueño con el sistema Starship. Aunque por el momento no se ha conseguido la reutilización de la segunda etapa, nadie duda de que ese momento está cerca. Pero, ¿y más allá de SpaceX?
En Estados Unidos la única empresa que apuesta firmemente por un lanzador totalmente reutilizable a corto plazo es Stoke Space, que emplea una primera etapa reutilizable «tradicional» de metano —bueno, en realidad gas natural— y una segunda etapa con hidrógeno como combustible que también sirve para refrigerar el fuselaje durante la reentrada y permitir su recuperación sin usar un complejo escudo térmico pasivo formado por miles de losetas cerámicas, como el transbordador o la propia Starship. Hasta ahora conocíamos algunos detalles técnicos del pequeño cohete Nova Pathfinder, pero el pasado 8 de septiembre de 2026 Stoke Space reveló el diseño final de la versión operativa del Nova, que se denomina Nova Block 2.
El Nova Block 2 podrá colocar 15 toneladas en órbita baja (LEO) o 4 toneladas a una órbita de transferencia geoestacionaria (GTO) en configuración totalmente reutilizable. Muy lejos de la Starship, pero sin duda precisamente el hecho de ser un proyecto más modesto convierte el desarrollo de este vector en una tarea algo más sencilla. En la primera etapa, fabricada en acero inoxidable, tendrá catorce motores Zenith —el Zenith es un motor de flujo completo (full flow)— que quemarán gas natural (LNG) y oxígeno líquido, generando un empuje de 771 toneladas (cada Zenith tiene un impulso específico de 345 segundos). Cada etapa dispone de un tren de aterrizaje y ha sido diseñada para cien vuelos (!). Mientras, la segunda fase emplea motores Andromeda de hydrolox alrededor del escudo térmico refrigerado, que constituye al mismo tiempo la base de la etapa. Aunque Stoke no ha proporcionado cifras, los renders sugieren que el Block 2 tendrá unos 68,5 metros de longitud y 4,5 metros de diámetro.
Andromeda no es un motor único con una tobera, sino que forman una especie de curioso sistema «pseudo-aerospike»: los motores son en realidad un conjunto de cámaras de empuje integradas directamente en el borde exterior del escudo térmico refrigerado de la etapa. Nova Block 2 tendrá 24 cámaras de combustión en el anillo exterior, alimentadas por 12 conjuntos de turbobombas. Esto debería simplificar el sistema en comparación con Nova Pathfinder, donde un solo conjunto de turbobomba alimenta las 24 cámaras de combustión. El mismo conjunto de motores propulsa el ascenso, las maniobras orbitales y el aterrizaje, sin necesidad de motores separados ni de vectorización mediante movimientos de la tobera.
Stoke Space realizó un salto del prototipo VTVL Hopper2 de la segunda etapa en septiembre de 2023 y un año después llevó a cabo la primera prueba de ignición del Zenith en 2024. Actualmente el prototipo Nova Pathfinder se halla en fase avanzada de cualificación y debe despegar desde la rampa SLC-14 de Cabo Cañaveral (como curiosidad, es la rampa que usó John Glenn para alcanzar el espacio a bordo de su nave Mercury). El Nova Pathfinder usa siete motores Zenith en la primera etapa y puede colocar 3 toneladas a LEO en configuración totalmente reutilizable y unas 7 toneladas si se desecha la segunda etapa. La segunda etapa del Pathfinder tiene forma cónica, al igual que el prototipo Hopper de 2023. Sin embargo, la segunda etapa del Nova Block 2 tendrá una forma cilíndrica convencional. La cofia del Block 2 tendrá un diámetro de 5 metros, bastante voluminosa para un cohete de estas prestaciones. A diferencia de la cofia del Pathfinder, que está integrada en la segunda etapa, de forma parecida al cohete Neutron de Rocket Lab, en el Block 2 será una cofia tradicional desechable (quizá con opción de recuperación). La sección interetapa es abierta y recuerda a la de la Starship o los cohetes soviéticos Soyuz y N1, ya que la separación también será en caliente.
Nova Pathfinder debía volar en 2025, luego en 2026 y ahora a comienzos de 2027. Según la empresa, el Nova Block 2 despegará en 2029. Al mismo tiempo, Stoke Space ha recaudado 1000 millones de dólares en una nueva ronda de financiación (ya ha recaudado un total de 2300 millones de dólares). Ahora mismo todos los desarrolladores de nuevos vehículos de lanzamiento medianos y pesados en EE. UU., como el Terran R de Relativity Space o el Neutron de Rocket Lab, están sin duda nerviosos. Después de todo, la retirada gradual prevista del Falcon 9 podría liberar una parte significativa del mercado de lanzamientos medianos y pesados. El hueco entre los lanzadores pequeños y las 100-150 toneladas de la Starship es real, y quien lo llene con reutilización total tendrá la puerta abierta. Que sea Stoke o cualquiera de sus competidores está todavía por decidir, y desde luego todo dependerá de que el Pathfinder vuele con éxito y demuestre la viabilidad del escudo térmico refrigerado.
