Polonia quiere dar un nuevo paso en su apuesta por los sistemas de combate autónomos. La estadounidense Shield AI ha firmado con la estatal Polska Grupa Zbrojeniowa (PGZ) y Wojskowe Zakłady Lotnicze Nr 2 (WZL-2) una carta de intenciones para estudiar la producción y el sostenimiento en territorio polaco del X-BAT, un avión de combate no tripulado de despegue y aterrizaje vertical (VTOL).
El acuerdo se ha firmado durante la feria MSPO de Kielce y tendrá una vigencia de cinco años. El documento contempla la participación de la industria polaca en el diseño, producción, entrega, mantenimiento, reparación y revisión de la aeronave, así como en su cadena de suministro y en actividades de formación y transferencia tecnológica. También incluye la cooperación en el software de autonomía Hivemind y en el sistema no tripulado V-BAT.
Hay una diferencia importante entre la ambición y la situación actual del programa: se trata de una carta de intenciones, aún no hay contrato firme. El reparto definitivo de responsabilidades y las condiciones industriales deberán concretarse mediante acuerdos posteriores.
Un UCAV sin pista
El X-BAT es una aeronave de combate no tripulada, multimisión y de baja observabilidad. Su principal característica es la combinación de capacidad de combate, autonomía mediante inteligencia artificial y despegue y aterrizaje vertical.
Shield AI anuncia para el aparato un radio de combate de 1.000 millas náuticas, aproximadamente 1.850 kilómetros, y una capacidad de carga de hasta 2.000 libras, unos 907 kilos. El armamento se transportaría en bodegas internas y la compañía asegura que sus dimensiones son comparables a las del F-35. El diseño también contempla una arquitectura abierta para integrar diferentes sensores, sistemas de misión y armamento.
El X-BAT no dependerá de una pista convencional y podría operar desde espacios reducidos, emplazamientos avanzados, carreteras o buques.
El F110, la clave de su propulsión
El X-BAT utilizará el F110-GE-129E de GE Aerospace, una familia de motores con una amplia trayectoria en aviación de combate. GE Aerospace señala que los F110 acumulan más de 11 millones de horas de vuelo y cuatro décadas de producción y evolución.
La particularidad del X-BAT es que el F110 no se empleará como un propulsor convencional. Para permitir el despegue y aterrizaje vertical, se combinará con la Axisymmetric Vectoring Exhaust Nozzle (AVEN), una tobera de vectorización del empuje desarrollada originalmente por GE Aerospace en los años noventa. La AVEN permite modificar la dirección del flujo de gases del motor. En el X-BAT, esta capacidad se utilizará para orientar el empuje durante las fases verticales del vuelo y controlar la aeronave durante el despegue y la recuperación.
La elección del F110 tiene además una dimensión industrial para Polonia. WZL-2 ya trabaja en el desarrollo de capacidades de mantenimiento y revisión de esta familia de motores. La experiencia previa de WZL-2 con los F-16 polacos y con el mantenimiento de sus motores facilita así la creación de una base industrial alrededor del sistema de propulsión del futuro X-BAT.
Hivemind, el cerebro autónomo
El otro elemento fundamental del X-BAT es Hivemind, el sistema de autonomía desarrollado por Shield AI.
La compañía lo concibe como una arquitectura de inteligencia artificial capaz de permitir que aeronaves no tripuladas ejecuten misiones con un elevado grado de autonomía incluso en entornos donde las comunicaciones o el GPS estén degradados o no disponibles. Un sistema que dependa permanentemente de un enlace con un operador puede quedar limitado por las interferencias o la pérdida de comunicaciones. Hivemind está diseñado para proporcionar navegación, toma de decisiones y ejecución de determinadas tareas sin depender continuamente de ese enlace.
El software también está pensado para permitir que varias plataformas cooperen entre sí. El interés polaco por esta tecnología no se limita al software que equipará el futuro avión. La cooperación contempla la posibilidad de desarrollar capacidades nacionales alrededor de una arquitectura de autonomía que pueda aplicarse a diferentes sistemas.
De comprador a socio industrial
Shield AI prevé comenzar las pruebas antes de que termine 2026 en las proximidades de Newton, Kansas, en Estados Unidos. La primera campaña deberá demostrar, entre otras cuestiones, que la combinación del F110, la AVEN, los sistemas de control de vuelo y la autonomía de Hivemind permite ejecutar con seguridad las maniobras VTOL.
La importancia del acuerdo para Varsovia reside precisamente en que Polonia no quiere limitarse a adquirir una aeronave terminada. PGZ y WZL-2 pretenden incorporarse a la cadena de suministro, desarrollar capacidades de mantenimiento y participar en la producción y evolución del sistema. El presidente de PGZ, Adam Leszkiewicz, ha defendido que las empresas polacas deben integrarse en la cadena internacional de suministro y que el país desarrolle capacidades propias para mantener y desarrollar el X-BAT.
Ryan Tseng, cofundador y responsable de estrategia de Shield AI, ha planteado la posibilidad de que PGZ y WZL-2 puedan producir y sostener el X-BAT para las Fuerzas Armadas polacas y potencialmente para otros clientes.
El acuerdo llega además después de que Polonia seleccionara el V-BAT, también de Shield AI, para su Armada. Este sistema es mucho más pequeño y está orientado principalmente a inteligencia, vigilancia y reconocimiento. Las entregas están previstas para antes de que finalice 2026.
La evolución desde el V-BAT hasta el X-BAT refleja la ambición de Varsovia de avanzar desde la adquisición de sistemas no tripulados hacia una mayor participación en tecnologías de autonomía, fabricación y sostenimiento. El desafío ahora será convertir esa ambición industrial en una capacidad real. El X-BAT tendrá que demostrar primero que puede hacer aquello para lo que ha sido diseñado: despegar verticalmente, operar de forma autónoma en un entorno complejo, emplear sus sistemas de misión y regresar a tierra sin depender de una pista convencional.
El primer vuelo previsto en Kansas será, por tanto, mucho más que una prueba de una nueva aeronave: será el primer examen de una arquitectura que pretende unir un motor de caza probado, una tobera de vectorización desarrollada hace décadas y una nueva generación de autonomía basada en inteligencia artificial.
