Un histórico despliegue de aeronaves no tripuladas sacudió este domingo a la capital rusa y diversas regiones del país. La ofensiva, calificada por autoridades locales como un hecho sin precedentes hacia el centro del poder del Kremlin, se produjo justo durante el tercer y último día de las elecciones parlamentarias que adelanta el gobierno de Vladímir Putin. El impacto de la incursión nocturna se sintió con fuerza en el corazón operativo de la potencia euroasiática.
De acuerdo con el reporte del Ministerio de Defensa de Rusia, los sistemas de defensa antiaérea derribaron 1.100 drones ucranianos en diversos puntos del territorio nacional, la península de Crimea y el mar Negro.
El gobernador local Andrei Vorobyov detalló que las víctimas mortales corresponden a un hombre de 74 años y una mujer de 44 años. Dentro de los límites de la ciudad capital, las defensas lograron interceptar cientos de artefactos, aunque no se evitó el impacto en instalaciones clave.
En la agencia AP, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, dijo que 450 drones fueron destruidos en ruta hacia la capital rusa, y que el ataque dañó la Refinería de Petróleo de Moscú y un edificio residencial.
Tensión en medio de los comicios legislativos
El despliegue militar coincidió con la recta final de unas votaciones claves para el aparato político ruso. Se trata de las primeras elecciones parlamentarias celebradas en tiempos de guerra, una jornada marcada por la ausencia de oposición a las directrices de la actual administración y encaminada a consolidar el control del Kremlin.
Para este proceso electoral, Moscú habilitó centros de votación en Crimea —anexada en 2014— y en cuatro regiones ucranianas que se anexionó de forma ilegal tras el inicio de la invasión en 2022, territorios sobre los cuales aún no mantiene un dominio total. Esta convocatoria fue calificada como una acción ilegal por parte de las autoridades en Kiev.
Frente al objetivo geopolítico de la incursión, la postura oficial desde la alcaldía moscovita apuntó a una intencionalidad directa sobre las urnas. En el mismo medio, Sobianin señaló que el “ataque sin precedentes” contra la capital fue un intento de interrumpir las elecciones. Acto seguido, el funcionario enfatizó que “el enemigo fracasó en este sentido”.
* Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.
