Lockheed Martin ha presentado el Morfius X-Rotor, una nueva evolución de su sistema antidrones basado en microondas de alta potencia (High Power Microwave, HPM), concebido para hacer frente a una de las amenazas que más preocupa actualmente a los ejércitos occidentales: los ataques masivos mediante enjambres de drones.
La compañía asegura que el nuevo sistema puede inutilizar más de 50 aeronaves no tripuladas enemigas en un único vuelo, recuperarse tras la misión y volver a utilizarse, reduciendo de forma significativa el coste de cada interceptación.
El anuncio se produjo durante el Salón Aeronáutico de Farnborough, donde el fabricante estadounidense presentó Morfius X-Rotor como una solución destinada a complementar las defensas aéreas convencionales frente a la proliferación de drones comerciales modificados con fines militares y de sistemas no tripulados de bajo coste, cuya utilización se ha multiplicado en conflictos como la guerra de Ucrania y las operaciones en Oriente Medio.
Un arma de energía dirigida contra enjambres de drones
A diferencia de los sistemas tradicionales de defensa aérea, que destruyen los objetivos mediante misiles o munición cinética, Morfius emplea microondas de alta potencia para inutilizar electrónicamente varios drones al mismo tiempo.
La energía electromagnética generada por el sistema afecta a los componentes electrónicos de las aeronaves no tripuladas, provocando su pérdida de control o su inutilización sin necesidad de impactar físicamente contra cada objetivo. Esta tecnología resulta especialmente adecuada para enfrentarse a ataques coordinados con decenas de drones, donde el empleo de interceptores convencionales puede resultar demasiado costoso o insuficiente.
Según Lockheed Martin, Morfius X-Rotor constituye el único sistema aerotransportado de microondas de alta potencia lanzado desde tierra que puede recuperarse y reutilizarse tras completar la misión, una característica que contribuye a mantener un bajo coste por derribo frente a amenazas masivas.
Compatible con cualquier arquitectura de defensa
Uno de los principales argumentos comerciales del fabricante es la flexibilidad del sistema. Lockheed Martin señala que Morfius no depende de un radar específico ni de un sensor propietario para localizar los objetivos. El sistema puede integrarse con cualquier arquitectura existente de sensores y de mando y control, permitiendo aprovechar las redes ya desplegadas por los operadores sin necesidad de incorporar nuevos radares de control de tiro.
Esta independencia respecto a sensores concretos facilita, según la compañía, su incorporación a diferentes sistemas nacionales de defensa aérea y antidrones, además de simplificar su integración en arquitecturas multinacionales.
Lockheed Martin ha anunciado que está acelerando la fabricación de los primeros prototipos de Morfius X-Rotor y de su carga útil de microondas de alta potencia con el objetivo de avanzar hacia una capacidad operativa.
La empresa prepara una nueva campaña de ensayos tras las pruebas realizadas recientemente en Arizona, California y Oklahoma, donde el sistema fue sometido a evaluaciones de vuelo, interceptación y letalidad. Además, destaca que esta nueva versión se apoya en una familia de efectores HPM cuyos primeros demostradores comenzaron a volar en 2017, lo que reduce los riesgos tecnológicos del programa.
Respuesta a una amenaza creciente
El desarrollo de Morfius se enmarca en la creciente preocupación del Departamento de Guerra estadounidense por la expansión de los sistemas aéreos no tripulados de bajo coste.
El fabricante vincula directamente el programa con la Rapid Response Counter-UAS Roadmap 2025-2028 del Departamento de Guerra de Estados Unidos, cuyo objetivo es acelerar la incorporación de soluciones eficaces y asequibles frente a la proliferación de drones comerciales adaptados para uso militar y de enjambres coordinados.
Las lecciones aprendidas en Ucrania han puesto de manifiesto que los pequeños drones comerciales modificados pueden saturar las defensas convencionales, localizar objetivos de alto valor o ejecutar ataques de precisión por una fracción del coste de los sistemas diseñados para interceptarlos. Este desequilibrio económico ha impulsado el desarrollo de armas de energía dirigida, como los láseres y las microondas de alta potencia, capaces de neutralizar múltiples objetivos con un coste operativo mucho menor que el de los interceptores cinéticos.
Un mercado en plena expansión
La presentación de Morfius coincide con un fuerte incremento de las inversiones internacionales en capacidades antidrones. Estados Unidos, varios países europeos y la OTAN están acelerando la adquisición de sistemas capaces de proteger bases militares, infraestructuras críticas y unidades desplegadas frente a ataques masivos con vehículos aéreos no tripulados.
En este contexto, Lockheed Martin pretende posicionar Morfius X-Rotor como una solución de nueva generación que combine alta capacidad de neutralización, reutilización, interoperabilidad y un reducido coste por derribo, características que, según el vicepresidente y director general de Programas Avanzados de Misiles y Control de Fuego de la compañía, Randy Crites, permitirán ofrecer a las fuerzas estadounidenses y aliadas «la solución más eficaz y económica del mercado» frente a la amenaza que representan los enjambres de drones.
