Japón advirtió a Chávez que la tragedia en La Guaira podía ocurrir

Japón advirtió a Chávez que la tragedia en La Guaira podía ocurrir

El doble terremoto que acaba de devastar La Guaira y sectores de Caracas no fue una sorpresa para la ciencia. La tragedia ya estaba escrita en blanco y negro desde hace 21 años. Entre 2002 y 2005, un equipo de geólogos de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), junto a especialistas locales, radiografió el suelo de la capital venezolana y su costa. El veredicto de aquel mapa del desastre fue lapidario: la región era una bomba de tiempo por su vulnerabilidad sísmica, su geología inestable y un preocupante descontrol en la planificación urbana.

El documento final, titulado Estudio sobre el Plan Básico de Prevención de Desastres en el Distrito Metropolitano de Caracas, fue entregado formalmente en marzo de 2005 al entonces presidente Hugo Chávez. El estudio, motivado originalmente por el deslave de 1999, buscaba blindar la infraestructura ante futuros eventos naturales. Sin embargo, las advertencias científicas terminaron acumulando polvo en los despachos oficiales.

La terca realidad ha hecho que ese viejo reporte regrese a la luz pública a través de las redes sociales. El pronóstico de la JICA era escalofriante: un sismo de gran magnitud en la zona podía cobrarse hasta 20.000 vidas y colapsar cerca de 40.000 edificaciones. Los nipones fueron tajantes al señalar que prácticamente ninguna estructura de la época cumplía con las normas sismorresistentes adecuadas. Para colmo, alertaron que los hospitales y centros de emergencia estaban construidos en zonas de alto riesgo, lo que garantizaría su colapso operativo ante una catástrofe.

La inacción política frente a la evidencia científica ha reactivado la indignación colectiva tras los recientes temblores. En un duro reporte de la cadena DNews que se ha vuelto viral, se cuestiona directamente la gestión gubernamental de las últimas dos décadas: “Hugo Chávez sabía que la catástrofe de La Guaira se iba a producir, pero decidió no hacer absolutamente nada al respecto”.

Aquel plan maestro diseñado por los expertos de Japón para mitigar muertes y daños estructurales fue ignorado sistemáticamente. Hoy, entre los escombros de Caracas y La Guaira, los datos de aquel informe ya no son proyecciones estadísticas, sino una dolorosa realidad.